Técnicas y métodos de maquetación

Una recopilación de notas sobre la especialidad de diseño gráfico denominada maquetación: La preparación de documentos complejos de varias páginas. Se incluyen técnicas con programas profesionales del sector como InDesign y Quark XPress, pero también se intentará incluir conceptos generales sobre maquetación, por ejemplo, el uso de un planillo.

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Cómo colocar una fotografía exactamente en el mismo lugar y proporción que otra versión suya

El problema

En diseño gráfico es bastante normal tener que trabajar con unas imágenes en versiones que luego deben se reemplazarán por versiones más adecuadas. Esto puede ser porque las primeras imágenes sean copias de baja resolución hasta que se decida comprar los originales (más grandes y de mayor resolución), o porque se estén retocando los originales y luego haya que sustituirlos, etc…

la versión de baja resolución sin colorear. la versión de alta resolución ya coloreada.

El problema viene al tener que hacer la sustitución: ¿Cúanto se amplió, cómo se desplazó, cómo se giró, dónde se situó…? Puede llevar un rato hacer esa operación y puede que no acabemos de estar seguros. Si es un cartel o un trabajo con un par de imágenes, podemos permitirnos la tardanza (aunque no los errores). Pero si se trata de un catálogo, una revista o un libro ilustrado, es necesario encontrar un método sencillo, rápido y, sobre todo, preciso y fiable.

La solución

El método se basa en colocar encima la nueva versión en modo de fusión "diferencia" y redimensionar, girar y transformar hasta que ambas versiones coincidan exactamente una encima de otra. Sabremos que es así porque entonces lo que veremos será un recuadro oscuro casi negro. Ambas versiones se habrán anulado visualmente (al estar la superior en modo "diferencia" y no veremos rebordes claros (o casi).

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Obviamente, este sistema sólo se puede usar en programas que dispongan de modo de fusión "diferencia" o similar como InDesign, Photoshop, Illustrator, CorelDraw y Quark Press (7 o superior).

Un ejemplo en InDesign

La página en la que va la imagen colocada.

Veamos un un ejemplo paso a paso. Usamos InDesign pero podríamos hacerlo en cualquiera de los programas mencionados.

Tenemos una fotografía en baja resolución de una mujer estadounidense de la Guerra Civil Americana. Mientras colocamos la imagen en una página de un reportaje en una revista, un colaborador la está retocando para colorearla y eliminar los defectos.

Colocamos la imagen nueva en la página.

Lo primero es colocar la versión buena en el documento con el menú "Archivo - Colocar"

La paleta de transparencia en modo diferencia.

Pasamos la imagen nueva a modo "Diferencia" con la paleta "Ventana - Transparencia", y marcamos el modo "Diferencia" al "100%" (en principio no habrá cambio de apariencia salvo que esté encima de otra cosa).

La imagen nueva colocada en la página en modo diferencia.

Arrastramos la imagen nueva y la colocamos encima de la vieja. Si ambas son muy diferentes de tamaño no veremos nada claro.

Si fuera así, arrastramos fuera y redimensionamos la nueva a ojo hasta que veamos que se parecen de tamaño (no hace falta afinar) y volvemos a ponerla encima.

El halo está por encima, hay que subir. El halo está por la izquierda, hay que ir a la izquierda.

Veras que hay una especie de halos. Reduce, mueve y posiciona hasta que los halos desaparezcan del todo.

Cuando ambas imágenes coincidan del todo no deberías halos. De hecho, si ambas imágenes fueran iguales (en este ejemplo no lo son), deberías ver una mancha continua gris. Eso es así porque una imagen negativa encima de su positiva deben anularse por completo si coinciden, sin halos.

Cuando creas que los has conseguido, puedes pasar la imagen superior a modo "normal" y ocultarlá y mostrarla un par de veces rápidamente. Si no ves una especie de movimiento (que indicaría un desajuste de posición), estarán exactamente igual.

Pega la imagen en la caja vieja o simplemente redimensiona la caja de la nueva al tamaño adecuado, lo que más convenga en cada caso. Ya puedes puedes borrar la vieja.

Conclusión

¿Fácil? ¿Difícil? Hazlo con un tríptico o reportaje de varias fotografías y verás que cómodo es una vez que captas la rutina. Por cierto: Conviene desactivar la atración a guías en el momento de redimensionar y mover elementos. Si crees que usar capas para hacer este trabajo te va mejor, tú mismo. En Photoshop es casi obligatorio.

Cómo destacar textos con rotulador en Adobe InDesign

A veces, cuando maquetamos textos, interesa destacar algunos textos remarcándolos de modo parecido a como hacemos en papel con un rotulador fluorescente.

Esto, que es muy fácil de hacer en cualquier programa de proceso de textos como Microsoft Word, era hasta hace poco una pesadilla en cualquier programa de maquetación como Quark XPress.

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Con Adobe inDesign CS2 es sencillo, como se explica en esta página:

  1. En una que tenga el texto ya compuesto como queremos (cuerpo, interlínea, familia,etc…), seleccionamos dos o tres palabras.

  2. Sin perder la selección, abrimos la paleta de "Texto - Carácter" y vamos al submenú "Opciones de subrayado".

  3. Allí, marcamos "Subrayado activado", elegimos un "Grosor" de subrayado que sea al menos igual que el tamaño del cuerpo del texto (siempre pedirá un poco más si queremos cubrir los ascendentes, signos diacríticos y descendentes). Además, marcamos un desplazamiento negativo hasta que la línea de subrayado suba lo necesario. El color e intensidad del subrayado se pueden elegir en el menú "Color" y "Matiz", respectivamente.

    Si queremos un subrayado de fantasía, cambiamos el "Tipo" de subrayado. Si elegimos uno que sea discontinuo, poderemos elegir el color e intensidad de los huecos.

    Cómo va a quedar todo se puede controlar activando la opción "Vista previa".

  4. Todavía sin deseleccionar el texto, nos vamos ahora a la paleta "Texto - Estilos de carácter" y creamos un "Nuevo estilo de carácter" al que podemos llamar "Subrayado 01", por ejemplo.

Ya está. Ahora ya tenemos un estilo de carácter dispuesto para su uso.

Para remarcar textos, bastará con seleccionarlos y aplicarles la hoja de estilo que se ha creado al efecto.

Cómo el estilo sólo tiene las características que se han cambiado, no altera la tipografía, el color de ésta, las opciones de tabulación, etc… Y, por lo mismo, no se ve afectado por otros estilos siempre que no contengan nuevas definiciones de subrayado (algo inusual).

Por eso se puede aplicar anidado dentro de otros estilos de párrafo o de carácter. Sólo tiene dos inconvenientes:

Pero nadie es perfecto, claro.

Cómo siluetear imágenes para Adobe InDesign

Por Gusgsm, primavera de 2004

Introducción

Hacer siluetas y transparencias en Adobe InDesign (desde su versión 2.0) es un juego completamente distinto al de Quark XPress, incluidas sus versiones 5 y 6. Mientras Quark XPress dominó el mercado de la maquetación, la forma de siluetear una imagen era el uso de trazados de recorte (clipping paths). La aparición de InDesign 2 —y del nivel 1.4 del formato PDF (con Acrobat 5)— cambió radicalmente la situación.

Nada impide seguir usando los tradicionales trazados de recorte. De hecho en muchas circunstancias el uso de formas vectoriales para recortar imágenes de mapas de bits es lo más recomendable.

Los trazados de recorte

Éste es el procedimiento clásico e InDesign no ofrece grandes novedades al respecto. La ventaja con respecto a Quark XPress es que InDesign es capaz de reconocer ficheros nativos de Photoshop (*.psd), incluidos los que tienen capas.

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Una vez hecho el trazado de recorte en Photoshop, la imagen se coloca (place) en una caja de imagen de InDesign. En la paleta "Objeto - Trazado de recorte" se le pide al programa que reconozca el trazado de recorte como tal yendo en la opción "Tipo" a "Trazado de Photoshop". Si hubiera más de un trazado (cosa nada rara), puedes elegir el más conveniente. Si marcas la opción "Invertir", el trazado actuará como máscara y su efecto se invertirá.

Con eso se hace la silueta de trazado de recorte. No tiene mayor misterio. Igual que si lo hicieramos en Quark XPress.

Colocar una fotografía con transparencias en InDesign

La capacidad de reconocer transparencias y máscaras de capa es la gran novedad de InDesign. Podemos colocar una imagen de Photoshop o de Illustrator en sus formatos nativos y pedirle a InDesign que reconozca una máscara de capa o sólo la capa visible.

A continuación, verás un ejemplo de cómo usar en InDesign una imagen hecha en Photoshop que tenga transparencias. Una vez más, vamos a usar una imagen de alta resolución en formato jpeg del CD-ROM del excelente libro "The Agile Rabbit Visual Dictionary of Vegetables", de The Pepin Press.

Paso 1

Abrimos la imagen en Photoshop y la guardamos en formato de Photoshop como "perifollo.psd". Al venir como jpeg, la imagen no tiene transparencias.

A continuación, le cambiamos el nombre "Fondo" a la capa de fondo, ya que con ese nombre no podemos crear transparencias (una peculiaridad de Photoshop). Por darle un nombre, llamamos "El vegetal" a esa capa (aunque el de "capa 0" valdría).

Paso 2

Vamos al menú "Capa - máscara de capa - descubrir todas". Aparecerá un cuadrado vacío al lado del icono de la capa "El vegetal" en la paleta de capas. Es la máscara de capa. Si pintamos allí con negro, ocultaremos lo que haya en esa zona (lo enmascaramos). Si pintamos con blanco, lo volveremos a ver (lo desenmascararemos).

Si pinchamos en el cuadrado con el icono del perifollo, pintaremos en la imagen. Si pinchamos en el icono de la máscara, pintaremos en la mascara. Hay que tener siempre cuidado de qué es lo que está activo en cada momento.

Paso 3

Con la máscara activa, creamos una máscara por el procedimiento que más nos convenga para tapar todo lo que no sea la verdura. Podemos corregir y afinar lo que queramos ya que no destruimos nada, sólo tapamos y destapamos.

Volvemos a guardar el fichero (no es necesario cerrarlo). Podríamos no usar una máscara y borrar directamente lo que no quisieramos, pero ese sería un método muy basto. No tiene marcha atrás y carece de flexibilidad.Las máscaras siempre son mejor que borrar, aunque se paga un precio en mayor peso del fichero.

Paso 4

Creamos un documento en InDesign y, para que se note más lo que vamos a hacer, colocamos varias cajas con distintos colores.

Colocamos la imagen dentro de una caja de imagen en InDesign. Ahí está la silueta. No es muy distinto de un trazado de recorte, ¿verdad? Hasta ahora, no. Comienza la magia:

Paso 5

Vuelve a Photoshop, activa el aerógrafo (airbrush) con un pincel grueso, de bordes suaves, color frontal negro al 100% y con una opacidad del 50%.

Con la máscara activa, comienza a pintar los bordes de la silueta. Estarás difuminando la imagen. Hazlo hasta que veas un difuminado a transparente lo bastante evidente.

Paso 6

Vuelve a InDesign y en la paleta "Vínculos", actualiza la imagen (que tendrá un icóno de "Atención" para mostrar que ha cambiado y debes actualizarla) mediante la opción de "Volver a vincular" en esa paleta.

Observa como ahora la transparencia parcial aparece reflejada. ¿Se puede hacer con el sistema tradicional de sólo trazados de recorte? No, no se puede.

Y, si quieres, paso 7

Lo mejor es que se pueden usar ambas técnicas a la vez. Crea un trazado nuevo en Photoshop, guarda la imagen y vuelve a actualizarla en InDesign.

Ve al menú "Objeto - Trazado de recorte" y activa el "Trazado 1". Ahí están aplicados el trazado y la máscara.

Conclusión

La potencia que tiene este sistema de siluetas es mayor de la que puedas creer a primera vista con ese ejemplo. Obviamente, para su reproducción en sistemas profesionales de impresión requiere un uso intensivo del acoplador de transparencias en InDesign y no volverse loco acumulando efectos, pero esa es otra historia.

Que algo se pueda hacer con un programa no significa que los aparatos que lo van a imprimir puedan reproducirlo. Es necesario que el preimpresor y el impresor estén razonablemente al día es su equipamiento de programas y aparatos, claro.

Exportar y colocar páginas dentro de InDesign

Por Nick Hodge, 9 de julio de 2003.

(También titulado: Hacia un verdadero sistema de trabajo basado en PDF o Dejemos de usar ficheros EPS).

Introducción

Una práctica usual en diseño gráfico es exportar una página desde un programa de maquetación como PageMaker o Quark XPress para colocarlas en otro documento e imprimir el resultado.

Podemos tener, por ejemplo, un documento de InDesign (llamémoslo "verduritas.indd"), alguna de cuyas páginas debe ser colocada a diferente medida en otro documento (llamémoslo "catálogo.indd").

Lo usual en estos casos es exportar toda la página que se va a reproducir del documento "verduritas.indd" como fichero EPS y colocár este como imágen (dentro de una caja de imagen) en el documento "catálogo.indd".

Con la aparición de InDesign 2.0, este procedimiento ha quedado anticuado y, en lo que se refiere a calidad, es potencialmente peligroso.

El nuevo procedimiento PDF

  1. Exportar

    Iremos exportando como PDF cada página que queramos colocar.

    página sobre el pimiento. página sobre el brecol. página sobre el rabano.

    Exportamos como documentos PDF tres páginas del documento "verduritas.indd" desde InDesign 2.0, asegurándonos de que son PDFs de nivel 1.4 (Acrobat 5.0).

  2. Importar

    página con tres PDFs colocados.

    Importamos los PDFs al documento "catálogo.indd" en InDesign 2.0. En este ejemplo, vemos en la paleta de "vínculos" de InDesign cuáles son los documentos PDF de origen.

¿Y porqué usar PDF?

[Nota del traductor: Los documentos gráficos de InDesign usados en esta traducción son distintos de los usados en la versión original por Nick Hodge para poder españolizar las capturas de pantalla y no quieren representar en modo alguno la calidad de su trabajo.
Las imágenes de verduras proceden del excelente libro de clip-art "The Agile Rabbit Visual Dictionary of Vegetables", de The Pepin Press. ].

Herramientas de maquetación

Por Gusgsm, 17 junio de 2003

Aquí iré poniendo alguna herramienta o utilidad para artes gráficas que crea de interés.

  1. Tipómetro en puntos de pica PostScript

    Ya casi han desaparecido en los medios profesionales, pero hay nostálgicos y estudiantes que necesita esta herramienta para aprender los rudimentos del diseño gráfico o la maquetación.

    Así es el tipómetro

    Si quieres disponer de él, basta con que te bajes este PDF (28 Kb) y lo filmes en acetato transparente o un material similar.

    Está hecho con Adobe Illustrator 10 y con bastante cuidado, pero no es un instrumento de precisión (¿crees que una filmación en un material como el acetato puede serlo?).

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    Por lo demás, puedes copiarlo libremente, distribuirlo, regalarlo… pero queda expresamente prohibida su venta o comercialización.

    Cualquier daño que puedas sufrir o error que cometas con este tipómetro es asunto tuyo y no respondo de ello.

  2. Lineómetro 'simple'

    Esto instrumento no ha desaparecido, aunque se vea poco. La verdad es que éste lo fabriqué a partir de escanear uno que me prestaron (por lo que sobre su precisión pasaremos de puntillas). Está hecho con Adobe Illustrator 10 y con bastante cuidado, pero insisto, no es un instrumento de precisión.

    Así es el lineómetro

    Si quieres disponer de él, basta con que te bajes este otro este PDF (48 Kb) y lo filmes en acetato transparente o un material similar.

    Para usarlo, basta con que lo pongas en su dirección más larga siguiendo el ángulo de la trama. Es decir, a 45º si se trata de una trama del negro, po ejemplo. Donde las cruces que formen el muaré toquen el borde de la escala será la lineatura de la trama. Es una indicación aproximada, evidentemente.

    Los lineómetros más serios llevan una zona aparte que permite deducir el ángulo de trama. En este caso, no es así.

    También puedes copiarlo libremente, distribuirlo, regalarlo… pero queda expresamente prohibida su venta o comercialización.

  3. Un comprobador visual de resolución óptima de impresión

    Muchas veces necesitas saber cuál es la resolución óptima de una impresora: ¿200, 210, 300, 600 ppp…? Por más que lees la documentación del fabricante o buscas en la Red, no acabas de saber cuál es el número mágico que debes dar en Photoshop, que permitirá imprimir lo mejor posible sin hacer ficheros demasiado grandes.

    Así es el comprobador visual de resolución.

    Este documento (un PDF comprimido como zip de casi 850 Kb) soluciona visualmente el problema: Es un PDF con varios parches a diversa resolución. Lo imprimes siguiendo sus instrucciones (desde el lector de Acrobat sin modificar su tamaño ni modificarlo con ningún programa) y examinas el resultado impreso.

    Aquel parche que se vea mejor y a partir del cual ya no se vea mejora es el punto óptimo de resolución de esa impresora. Obviamente el ojímetro no es una herramienta de precisión.

    Aunque lo hice en inglés (por motivos que no vienen al caso). Algún día lo pasaré a español, pero se entiende razonablemente.

    Y, una vez más, puedes copiarlo libremente, distribuirlo, regalarlo… pero queda expresamente prohibida su venta o comercialización.

Imprimir un PDF 1.4 (Acrobat 5) creado con InDesign 2.0

Por Nick Hodge, 11 de julio de 2003

Adobe InDesign 2.0 incluye la posibilidad de exportar directamente como PDF. Hay algunos diseñadores que han sentido la duda de que versión del formato PDF usar para sus envíos y de porqué los preimpresores e impresores no logran filmarlos con calidad. La idea de esta página es aclarar algunos puntos de su sistema de trabajo para conseguir resultados de alta calidad.

En lugar de crear o imprimir a un fichero PostScript y usar entonces Acrobat Distiller, la opción de "exportar (como PDF)" usa la PDFLibrary, un elemento de código informático, para construir el PDF resultante, que no es menos PDF que el que se obtiene con el método Fichero PostScript -> Acrobat Distiller.

En InDesign 2.0 hay dos versiones principales del formato PDF a la hora de "exportar (como PDF)": PDF 1.3 (Acrobat 4.0) y PDF 1.4 (Acrobat 5.0). En cada una de estas especificaciones del formato PDF, Adobe le añadió nuevas características, de las que InDesign puede sacar ventaja a la hora de exportar. Las operaciones gráficas de otros programas, como Quark XPress o InDesign 1.5, son más simples y se pueden plasmar con el nivel 1.3 de PDF.

Si abres los ficheros PDF 1.4 dentro del último Lector de Acrobat disponible, no deberías percibir grandes diferencias. En su interior, sin embargo, se haya todo un mundo de diferencias que dicta cómo se deberían imprimir y filmar esos ficheros.

Importante: No todos los ficheros PDF de nivel 1.4 (Acrobat 5.0) que recibas tendrán transparencias. Usando Acrobat Distiller 5 o 6 es posible crear ficheros PDF 1.4 que no tengan transparencias. Para comprobar si el PDF tiene transparencias, ábrelo con Enfocus PitStop o Acrobat 6 y usa sus opciones de examen previo (preflight)..

Al "exportar (como PDF)" usando el nivel PDF 1.3 (Acrobat 4.0), todas las transparencias que pudiera haber dentro del fichero de InDesign se acoplarán usando el llamado "Acoplador de transparencia" (Transparency flattener). El PDF así obtenido se puede abrir con Acrobat 4.05 o posterior y se puede imprimir con un RIP de Nivel PostScript 2 o posterior.

Elegir "exportar (como PDF)" usando el nivel PDF 1.4 (Acrobat 5.0), da como resultado un PDF muy distinto: Las transparencias no se acoplan y ese acoplamiento se deja para otro proceso.

¿Cómo se puede saber el nivel de PDF? Abre el PDF en Adobe Acrobat, ve al menú "Archivo - Propiedades del documento - Resumen"

Como puedes ver, hay tres informaciones clave:

¿Cómo lograr resultados impresos de alta calidad?

Método 1

Coloca el PDF en InDesign 2.0 e imprímelo a un fichero PostScript. Así se usará el Acoplador de transparencias de InDesign para crear un fichero PostScript de Nivel 2 o 3.

Colocar ficheros PDF multipágina puede llevar bastante tiempo, pero existen un guión (script) llamado "PDF multipage import" (disponible para Windows, MacOS y MacOS X en el sitio de Adobe Adobe Studio Exchange), que facilita mucho la tarea.

Desde InDesign 2.0, imprime en tu dispositivo de filmación el documento que contenga el PDF colocado. Puedes usar este sistema para imprimir a un fichero PostScript y redestilar el PDF o, usando algunos trucos de acoplamiento de transparencias al filmar con InDesign, cambiar el espacio de color en el momento de imprimir.

Método 2

Imprimir desde Acrobat 6.0. ¿Y porqué no desde Acrobat 5.0? Pues porque el Acoplador de transparencias de Acrobat 5.0 y de Illustrator 9.0 es una generación anterior y no produce los resultados de la misma calidad que se consiguen con InDesign 2.0.

Como ves arriba, en el cuadro de diálogo "Imprimir - Avanzado" de Acrobat 6.0. Aquí puedes disponer el Acoplador de transparencia con ajustes similares a los de InDesign 2.0.

Método 3

Pasa el PDF por el RIP de un dispositivo que de verdad admita el nivel 1.4 del formato PDF. Sistemas como Creo Prinergy 1.2 admiten documentos PDF 1.4 y son capaces de acoplar bien las transparencias creadas por InDesign como parte de su proceso de normalización. Otros RIPs, como el Celebrant Extreme de Fujifilm, admiten documentos PDF 1.4 de forma similar.

Algunos fabricantes de dispositivos de impresión sostienen que sus productos admiten ficheros PDF de nivel 1.4 (Acrobat 5.0). Puede ser que sí, pero aquí la pregunta clave es ¿Pueden acoplar la transparencia en el RIP? Algunos dispositivos lo que hacen es ignorar la transparencia, por lo que el resultado impreso es muy distinto de lo que hay en el documento de InDesign.

Qué no hacer

Muchos clientes me envían correos preguntándome cómo colocar ficheros EPS de InDesign en Quark XPress 4 o 5, y cómo usar herramientas como Imposition (una xtension de Quark XPress) para imponer trabajos hechos con InDesign. Hay muchas razones por las que esta forma de trabajar está anticuada. Dejemos a un lado por el momento a InDesign: ¿Qué sucede cuando recibes un fichero de Quark XPress 6.0? Pues que la vida se va a volver dura con mucha rapidez. Es hora de cambiarse a un sistema de trabajo verdaderamente basado en la imposición de PDFs. Espachurrar todos los PDFs que se reciben para meterlos en Quark XPress es buscarse problemas.

Si estás enviando PDFs de nivel 1.4 (Acrobat 5.0) directamente exportados desde inDesign 2.0 a un impresor, adjúntale una copia de esta página.

gracias a Marcus por conseguir que moviera el trasero y escribiera esta página.

Las hojas de estilo en Quark XPress 4.x

Por Gustavo Sánchez, 2002.

Introducción

Quark XPress es un programa de maquetación (lay-out) especialmente adecuado para documentos de medio tamaño (revistas, libros no demasiado técnicos, folletos y similares). Una de las características que tiene es que permite preparar muchos de los elementos de forma que los trabajos repetitivos sean muy fáciles de hacer si se planifican un poco.

Esto hace que documentos que haya que hacer de forma repetida pero no igual, como cualquier publicación de prensa, se puedan hacer de forma consistente y coherente sin un esfuerzo excesivo.

Uno de los elementos básicos de esta forma de trabajar son las llamadas "hojas de estilo" (style sheets) que Quark XPress comparte con otros programas de maquetación profesional como InDesign, de Adobe y con muchos procesadores de texto como Microsoft Word.

En todos esos programas la idea es la misma. Para formatear un texto, no decimos qué características queremos que tenga. Lo que hacemos es decir que pertenece a una de las hojas de estilo que hemos creado. A esas hojas de estilo o "etiquetas" les unimos características tipográficas. Para representar un texto, lo que el programa hace es revisar a qué hoja de estilo pertenece, entonces mira que características tiene esta hoja y representa el texto en consecuencia.

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Antes de la llegada de las hojas de estilo para formatear un texto, cada vez que queríamos cambiar algo teníamos que indicar en cada sitio y una por una las características que queríamos que tuviera. Si después de ese ímprobo trabajo decidíamos que debíamos hacer una leve modificaciñon, esa era una tarea de titanes, pues suponía repetir el formateo casi por entero.

Ahora, al trabajar con hojas de estilo, si queremos cambiar el formato de un texto, lo que hacemos es ir a la definición de la hoja de estilo y cambiar allí una sola vez esa característica.

Un ejemplo de uso

Tenemos un texto muy largo formado por textos originales de Platón comentados trozo a trozo por otro autor. Definimos las citas con un tipo de letra, cuerpo y ancho de párrafos (Times, cuerpo 9 interlínea 10,5 y ancho 18 picas) y los comentarios del otro autor con otra letra (digamos Garamond, cuerpo 8,5, interlínea 10, ancho 22 picas).

Formateamos el texto y cuando ya lo tenemos casi todo, nos damos cuenta de que es no nos gusta y de que preferimos que los textos de platón vayan también en Garamond. Si no hemos trabajado con hojas de estilo, deberemos hacer ese cambio en cada párrafo de Platón (digamos unos quinientos…)

Si hemos trabajado con hojas de estilo, creando dos hojas de estilo: "TextoPLATON" y "TextoAUTOR", para hacer ese cambio bastará con que vayamos a la definición de "TextoPLATON" y cambiemos la Times por Garamond. Así de simple, en medio minuto.

Además, las hojas de estilo se pueden compartir entre muchos programas. Eso hace que el formateo que hagamos, en Word, podrá usarse en Quark XPress e InDesign.

Tipos de hojas de estilo

Hay dos tipos de hojas de estilo:

  1. Hojas de carácter

    Son definiciones que sólo afectan a carácteres (uno o más de uno) pero que no incluyen características propias de los párrafos (alineación, interlínea, tabulaciones, etc…). en ellas puede definirse el color, la fuente, el cuerpo, etc…

  2. Hojas de párrafo

    Son definiciones que afectan a párrafos enteros (es decir, de retorno de carro a retorno de carro.). Incluyen cosas como alineación, interlínea, tabulaciones, etc… Pueden llevar asociadas hojas de estilo de carácter (para definir cuerpo, color, fuente, etc…)

La aplicación concreta de qué es posible hacer en cada tipo de hoja de estilo depende de cada programa. Quark XPress o Indesign son extremadamente flexibles, por ejemplo. Microsoft Word es, en comparación, más bien limitado (lo cual es lógico al ser sólo un procesador de textos). Quark XPress, por ejemplo no deja asignar "idioma" a una hoja de carácter (lo que es una limitación absurda).

Debido a esas diferencias no es posible convertir una hoja de párrafo en una de carácter o viceversa en ninguno de esos programas.

Crear hojas de estilo en Quark XPress

Las hojas de estilo se crean y modifican a través del menú "Edición - Hojas de estilo" (Mayúscula + F11). Allí aparecen las opciones necesarias para crear hojas de estilo de párrafo y de carácter, para ver las hojas de estilo que se estén usando en un documento (si hay alguno abierto), las que no se estén usando y todas.

Lo que se ve en el recuadro blanco es el listado de hojas de estilo disponibles. Las hojas de párrafo se identifican con el símbolo . Las hojas de carácter llevan el símbolo .

En cualquier circunstancia hay dos hojas que aparecen siempre y no se pueden borrar. Son las hojas llamadas "Normal". Se pueden modificar pero su nombre no se puede cambiar.

Hojas de carácter

Al ir al menú "Nuevo - Carácter" accedemos al menú de definición de hojas de estilo de carácter.

Allí podemos darle un nombre, asignarle una tecla de función ("Teclas equivalentes", para acceder a ella rápidamente) e indicar todos los parámetros tipográficos disponibles.

La opción "basada en…" nos permite indicar si queremos basar esta hoja de estilo en una ya existente. Sobre esto, hay una explicación en detalle más adelante.

Hojas de párrafo

Al ir al menú "Nuevo - Párrafo" accedemos al menú de definición de hojas de estilo de párrafo.

Como vemos en este cuadro de diálogo, las opciones son muy numerosas. Allí podemos definir qué características tendrá el párrafo asociado a esta hoja (alineación, PyJ, capitulares, espacios anteriores, posteriores, etc…), si tendrá filetes (en tipografía: líneas) antes o después, de qué color serán, que valores de tabulación tendrá…Todo ello funciona igual que los menús equivalentes en "Estilo - Formato", "Estilo -Tabulación" y "Estilo -Filete".

En la lengüeta "General", podemos darle un nombre a la hoja, asignarle una tecla de función ("Teclas equivalentes", para acceder a ella rápidamente) e indicar todos los parámetros tipográficos disponibles.

El apartado "basada en…" nos permite indicar si queremos basar esta hoja de estilo en una ya existente. Sobre esto, hay una explicación en detalle más adelante. La opción por omisión ("sin estilo") hace que la hoja no esté basada en ningún estilo existente.

"Estilo siguiente" permite definir qué estilo se aplicará al siguiente párrafo si aplicamos un retorno de carro. Esto es muy útil, por ejemplo si definimos que el estilo siguiente a un título sea una entradilla (lead); el siguiente a ésta una firma y el siguiente, un párrafo de inicio de texto. Sólo podemos definir aquí hojas de estilo de párrafo.

Para terminar, se puede ver una "Descripción", donde se definen todas las características asociadas a la hoja de estilo.

Una cuestión básica es que en Quark XPress las hojas de párrafo siempre llevan asociadas unas especificaciones de carácter y que éstas se pueden definir a través de una hoja de carácter. Si la hoja de carácter asociada a una hoja de párrafo se cambia, sólo cambian las características propias de una hoja de carácter (tipo de letra, color, cuerpo), no las de párrafo (alineación, PyJ, etc…). Con la opción "por omisión" se aplica la tipografía que tenga definido el Quark XPress cuando no hay ningún documento abierto.

Aplicar hojas de estilo

Las hojas de estilo se aplican de muchas maneras. La más fácil es a través de la paleta "Hojas de estilo", que se muestra con el menú "Visualización - Mostrar hojas de estilo" (F11).

La parte superior de la paleta muestra las hojas de estilo de párrafo. La inferior es para las hojas de estilo de carácter.

Para aplicar una hoja de estilo de carácter hay que seleccionar el texto al que se quiere aplicar y después se pincha en la paleta sobre el nombre de la hoja de estilo o se aprieta la tecla de función asignada (en la paleta de ejemplo, F8 aplicaría la hoja de carácter llamada "_CODIGO"). Los carácteres que estuvieran seleccionados recibirán esa hoja de estilo.

Para aplicar una hoja de estilo de párrafo basta con pinchar cualquier punto de un párrafo y pinchar en la paleta sobre el nombre de la hoja de estilo. Si se quiere aplicar la hoja a más de un párrafo hay que seleccionar por lo menos alguna parte de los párrafos que se quieren cambiar.

La aplicación de una hoja de párrafo anula cualquier otra hoja de estilo que hubiera aplicada, sea de párrafo o de caracter. La aplicación de una hoja de carácter sólo anula la hoja de carácter que hubiera aplicada ahí.

En Quark XPress, cualquier texto que se incorpore o escriba sin especificar una hoja de estilo se reflejará como "Sin estilo". De cualquier texto que se haya modificado añadiéndole "a mano" alguna característica (color, cursiva, tipo de letra), se dice que tiene "formateo local".

Si al seleccionar un texto, en la paleta de hojas de estilo aparece un signo más ("+Texto General", por ejemplo), esto quiere decir que el texto tiene aplicada una hoja de estilo pero que tiene además algún formateo local (discrepa en algo de la definición de la hoja de estilo).

Sin estilo

La aplicación de una hoja de estilo no aplica el "formateo local". Para eliminar el formateo local hay que aplicar la opción "sin estilo". "Sin estilo" de carácter sólo elimina el formateo local de carácter. "Sin estilo" de párrafo, elimina cualquier formateo local que hubiera. Por eso, cuando se quiere estar seguro que se aplica una hoja de estilo sin formateo local, se debe aplicar primero "sin estilo" y luego la nueva hoja de estilo.

Eso se puede hacer de forma rápida apretando la tecla Ctrl al mismo tiempo que se hace click sobre el nombre de la nueva hoja de estilo. Así se elimina el formateo local que hubiera. La desventaja es que así se pierden también las cursivas y negritas. En textos largos hay maneras de soslayar este problema, como veremos en otro sitio.

Otra forma de aplicar un hoja de estilo es a través de los menús "Estilo - Hojas de estilo de…", pero la más usual y rápida es a través de la paleta de "Hojas de estilo" (F11) o asignando teclas de función.

Modificar hojas de estilo

Para modificar hojas de estilo ya existentes basta con ir al menú "Edición - Hojas de estilo - Editar" , al que se puede acceder también haciendo Ctrl + click encima del nombre de una hoja de estilo en la paleta "hojas de estilo".

Una vez allí basta con seleccionar la hoja y cambiar sus valores.

Borrar Hojas de estilo

En el menú "Edición - Hojas de estilo" podemos seleccionar cualquier hoja de estilo (salvo las dos llamadas "Normal") y elegir la opción "Suprimir".

Si las hojas elegidas estuvieran en uso en algún sitio del documento que tuvieramos abierto, Quark XPress nos ofrece la posibilidad de "Sustituir" la hoja de estilo que desaparece y nos ofrece ese cuadro de diálogo con las hojas de estilo que aún permanecen.

No es posible sustituir hojas de carácteres con hojas de párrafo ni viceversa.

Adjuntar hojas de estilo

En el menú "Edición - Hojas de estilo" (Mayúscula + F11) tenemos la opción "Adjuntar" que permite traer al documento que tengamos abierto hojas de estilo de otro documento de Quark XPress (que puede no estar abierto). No son válidos hojas de estilo de otros programas o de biblotecas de Quark.

Una vez hayamos seleccionado el documento del que queremos traer las hojas, nos sale cuadro de diálogo. Aquí podemos elegir las hojas de estilo (de carácter o párrafo) que queremos incorporar al archivo abierto y activo. Podemos adjuntar cualquier hoja de estilo, da igual si sus características coinciden exactamente con las de una hoja ya existente. Eso a Quark XPress le da igual.

Cuando hacemos la incorporación, es usual que Quark nos avise que, al tiempo que nos traemos la hoja, nos estamos trayendo colores, rayas y PyJs que se usen en esas hojas. Es correcto y lo usual es decir "OK".

Ahora bien, si queremos incorporar una hoja de estilo cuyo nombre sí coincide exactamente con el de otra hoja que ya existe en el documento y ambas tuvieran al menos una característica distinta (por leve que sea), Quark XPress considera que hay un conflicto: No puede haber dos definiciones distintas para una misma hoja de estilo.

Entonces aparece este cuadro de diálogo. Si elegimos la opción "Utilizar existente", los valores de la hoja de estilo seguirán siendo los del documento (es decir, no cambiarán). Si elegimos "Utilizar nuevo", pasarán a ser los que hay en el documento del que se trae la hoja (es decir, cambiarán). Si optamos por "Cambiar el nombre", podemos darle un nuevo nombre a la hoja que nos traemos. En caso de elegir "Cambio de nombre automático", Quark incorporará la nueva hoja añadiéndole un asterisco al inicio (para que el nombre no sea exactamente igual y así soslayar el conflicto).

Las opciones son excluyentes entre sí. Además, podemos decirle que si hay más conflictos repita la decisión tomada marcado la opción "Repetir para todos los conflictos".

Hojas de estilo basadas en otras hojas

Una de las caraterísticas más potentes y a la vez poco usadas de las hojas de estilo en Quark es su capaz de hacer hojas de estilo "madres" e "hijas". Si decimos que una hoja de estilo esta "basada en" otra hoja, cada cambio que hagamos en la hoja de estilo "madre" será reproducido en las "hija".

Eso se define en los parámetros generales al definir una hoja de estilo en la opción "basada en…", donde hay que proporcionar el nombre de una hoja ya existente-.

Así, por ejemplo, podemos hacer una hoja general para el cuerpo de texto de un libro y hacer luego varias hojas de estilo "hijas". Si luego decidieramos cambiar la tipografía (fuente, cuerpo e interlínea), bastaría con que lo hicieramos sólo en la hoja madre. Las hijas herederán esos cambios en el acto. Con una sola operación habremos cambiado todo el libro.

Esa herencia no es posible entre documentos. Solo es valida para un mismo documento.

Importar hojas de estilo con el texto

Al traer un texto a una caja de texto con el menú "Archivo - Obtener texto" (Ctrl + E), tenemos la opción de marcar "Incluir hojas de estilo". Si elegimos esto, el efecto es igual al de adjuntar las hojas de estilo que estén en uso en ese documento. La diferencia importante es que no podemos elegir cuáles traemos. Si hay conflictos, los cuadros de diálogo son los mismos.

Comentarios finales

Merece la pena aprender bien cómo funcionan las hojas de estilo. Combinadas con las hojas de maqueta son las herramientas para un trabajo productivo y coherente en Quark XPress.

Las hojas de maqueta en Quark XPress 4.x

Por Gustavo Sánchez, 2002.

Introducción

Quark XPress es un programa de maquetación (lay-out) especialmente adecuado para documentos de medio tamaño (revistas, libros no demasiado técnicos, folletos y similares). Una de las características que tiene es que permite preparar muchos de los elementos de forma que los trabajos repetitivos sean muy fáciles de hacer si se planifican un poco.

Esto hace que documentos que haya que hacer de forma repetida pero no igual, como cualquier publicación de prensa, se puedan hacer de forma consistente y coherente sin un esfuerzo excesivo.

Uno de los elementos básicos de esta forma de trabajar son las llamadas "hojas de maqueta" (master pages) que Quark XPress comparte con otros programas de maquetación profesional como InDesign, de Adobe.

Las hojas de maqueta son "modelos" de páginas que podemos aplicar a las páginas concretas de un documento. En esos modelos se colocan los elementos que siempre deben ir en ese tipo de páginas (numeracíon, encabezamiento de sección, etc…). Veamos un ejemplo aplicado a un libro con mapas:

Si hacemos un libro de histora con mapas, unos doce capítulos y unas 200 página, tendremos los siguientes casos de páginas: Páginas impares con texto, páginas pares con texto, inicios de capítulo (sólo en páginas impares), páginas pares e impares con un mapa.

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Si tuvieramos que hacer cada página de forma independiente, el simple trabajo de preparar los elementos repetidos nos llevaría un tiempo muy largo y probablemente habría desigualdades de página a página.

Sin embargo, supongamos que preparamos cinco modelos (uno por cada caso) de páginas y que pudieramos trabajar diciendo: La página 156 es una página tipo "TEX" (nombre que le hemos dado al modelo de página par sólo con texto), y la 157 es una "MAP" (nombre que le hemos dado a la página impar con mapa y texto). El trabajo sería mucho menor y además, estaríamos seguros de que, al seguir un modelo, todas las páginas estarían maquetadas de forma mucho más coherente.

¿Acaba ahí la ventaja de las hojas de maqueta? No. Hay más. Al igual que ocurre con las hojas de estilo, cualquier cambio que hagamos en el modelo se aplica inmediatamente a todas las páginas que tengan ese modelo aplicado. Siguiendo con el ejemplo: Si decidieramos de repente que queremos que el texto vaya en dos columnas en lugar de en una sólo, no tendremos que cambiar 200 páginas. Bastará con que cambiemos los cinco modelos. El cambio se aplicará de forma automática.

Crear maquetas, aplicarlas y mover páginas

Cuando creamos un documento nuevo en Quark XPress, hay dos cosas que aparecen por omisión: Una página de documento y una hoja maqueta (llamada "maqueta A"). Las hojas de maqueta y las páginas del documento están separadas dentro de un mismo documento y, aunque podemos aplicar maquetas a páginas y borrar unas y otras, no podemos trabajar en ambas a la vez.

Podemos acceder a unas y otras de diversas maneras, como veremos más adelante. De momento, lo más cómodo es limitarse al menú "Visualización - Mostrar maquetación de documento" (F4).

Desde esta paleta podemos ir a cualquier punto del documento, ya sea hoja de maqueta o página del documento, haciendo simplemente doble click sobre su icóno en esa paleta. Para aplicar una hoja de maqueta a una página del documento, basta con pinchar sobre el icono de la hoja de maqueta deseada y soltarlo sobre una página existente. Para crear una página nueva, basta con soltar ese icono allí donde no hay páginas. Para aplicar una maqueta a una página que ya tenía una aplicada, basta con aplicarle encima la nueva. Para mover páginas del documento, basta con pincharlas y arrastrarlas. Es tan simple y visual como barajar cartas (así lo puedes ver en la imagen animada de arriba).

Modificar hojas de maqueta

Una hoja de maqueta parece una página más del documento. Mide lo mismo y no podemos modificar su tamaño sin modificar todo el documento (hasta su versión 5, Quark XPress sigue sin permitir más de un tamaño de página por documento). De hecho, para modificar las dimensiones de la página, hay que salirse de las hojas de maqueta e ir al menú "Archivo- Configuración de documento", que no está activo mientrás nos hayemos en una hoja de maqueta.

Es en las hojas de maqueta donde podemos modificar los márgenes de las páginas y la división en columnas de las guías de página. Quark Xpress permite definir margenes distintos para cada hoja de maqueta (pero no para cada página del documento: Los márgenes se definen en las maquetas).

Eso se modifica a través del menú "Página - Guías de Maqueta" (que sólo está activo cuando tenemos una maqueta abierta). Las "Guías de márgenes" permiten definir los bordes de la caja. Las "Guías de columas" permiten definir en cuántas columnas se divide esa caja y cuál es el espacio o "calle" (gutter) que se deja entre esas columnas (mal llamado en la versión española "medianil"). En realidad esto sólo marca guías de rabajo no columnas reales (para eso tendría que haber cajas de texto y aun no las hemos colocado).

Como vemos no es posible decir "queremos una caja de 24 picas × 368 puntos" y colocarla en una posición determinadas (eso lo podremos hacer con una caja de texto, pero no con las guías de márgenes). Para hacer algo así con las guías hay que hacerlo deduciendo la caja que quedará restando márgenes. Es decir: Definimos los márgenes y la caja es lo que queda. Si queremos una caja de 30 picas de ancho en una página de 38 picas de ancho, la obtendremos diciendo que queremos márgenes laterales de 4 picas cada uno.

Hay un detalle importante: Quark XPress permite definir dos tipos de páginas: "No Enfrentadas" y "Enfrentadas". Las primeras son páginas que se diseñan para funcionar sólas (un póster, por ejemplo) y las segundas se hacen para funcionar por parejas (las páginas de una revista, de un libro, etc…).

Aunque eso se elige al crear el documento marcando la opción "Páginas enfrentadas", se puede modificar después en el menú "Archivo- Configuración de documento", donde esa opción vuelve a estar disponible.

La diferencia obvia (pero no la única) entre ambos tipos de páginas es que en las "Paginas enfrentadas" se define un margen exterior y uno interior en lugar de uno izquierdo y otro derecho. Además, las páginas enfrentadas tienen hojas de maquetas diferentes para las páginas pares (derecha) e impares (izquierda). Por eso, si vas a realizar un documento con páginas que funcionen por parejas debes elegir siempre este tipo de páginas.

En la paleta de "Maquetación del documento" (F4) las hojas "Enfrentadas" tienen el icono mientras que las no enfrentadas tienen el icono . Arrastrando ese icono sobre hojas de maqueta existentes se puede transformar una hoja de maqueta "no enfrentada" en una "enfrentada" (pero eso equivale a una sustitución por una página en blanco).

Los nombres de las hojas de maqueta deben ir precedidos de tres carácteres como máximo ("A", "TEX", "Tp1", "TX1"…) seguidos de un guión y una breve descripción. Los carácteres que preceden al guión son las iniciales que Quark XPress coloca en la "Paleta de Maquetación" y son muy útiles para identificar las maquetas aplicadas en cada página del documento.

Colocar elementos en una hoja de maqueta

Lo más interesante de las hojas de maqueta es que permiten colocar elementos que se van a repetir a lo largo de todo el diseño. Lo que se ponga allí se repetirá sin esfuerzo en todas las páginas del documento que lleven aplicada la hoja de maqueta en cuestión.

Por ejemplo, si colocamos una caja de texto dividida en dos columnas en una maqueta a la que llamaremos "TEX - Texto" (para un libro) y le ponemos una línea vertical (en tipografía: "Corondel") de 0,3 puntos separando ambas, esa caja y línea se repetirán siempre que apliquemos esa hoja de maqueta.

De hecho en una hoja de maqueta podemos colocar lo que queramos, pero hay algunas reglas que observar:

El texto automático

Cuando creamos un documento nuevo, hay una opción de "cuadro automático de texto" que podemos marcar. Si elegimos esa opción le decimos a Quark XPress que en la hoja maqueta que crea por omisión coloque una caja de texto "automático". Al aplicar esa hoja de maqueta a una página del documento, esa caja de texto se comporta de una forma muy especial: Si ponemos un texto dentro (especialmente un largo), Quark XPress creará tantas páginas con esa hoja de maqueta como sea necesario para que quepa todo. Por ejemplo, si volcamos un texto (Ctrl + E) de unas doscientas páginas dentro de un documento con una página con una caja de texto automático, Quark XPress creará las 199 páginas restantes necesarias con cajas vinculadas entre sí para que todo el texto entré. Si añadimos más texto, el programa irá añadiendo páginas nuevas por sí solo.

El cuadro de texto automático es un característica que va asociada a las hojas de maqueta. Cada hoja de maqueta puede llevar una sóla caja con texto automático. Puede haber numerosas hojas de maqueta distintas con texto automático, pero sólo puede haber un flujo de texto automático en un documento. Y sólo puede haber una caja con texto automático en cada maqueta. En otras palabras: No es posible colocar dos ríos de texto automático en un mismo documento.

¿Es posible activar o desactivar esta característica después de haber creado el documento? Sí, y es muy sencillo. Basta con irse a la esquina superior de una página de maqueta, hacer click encima de la herramienta de vinculación , hacer click encima del símbolo que aparece encima de la esquina y hacer click en una caja de texto vacía que hayamos colocado en la hoja.

De ese modo, le habremo dicho a Quark XPress que esa caja de texto debe ser texto automático en esa hoja de maqueta. Si se trata de una hoja de maqueta de "páginas enfrentadas" deberemos hacer esto en la página izquierda y en la derecha.

Si queremos que una historia deje de tener flujo de texto automático, bastará con que vayamos a las hojas de maqueta que hayamos aplicado, activemos la herramienta de desvincular y hagamos click sobre el símbolo de vinculación de la esquina superior izquierda de cada hoja. No es necesario que lo hagamos en las maquetas que no hayamos aplicado.

¿Qué ocurre si aplicamos una hoja de maqueta "A" con flujo automático a una página del documento con maqueta "B" y flujo automático? ¿Se cortará el flujo? No, Quark XPress mantiene ese río de texto. Y, si hay varias hojas de maqueta, ¿cúal es la que aplica Quark si necesita crear páginas nuevas? Pues Quark aplica la misma hoja de maqueta que tuviera aplicada la última página del documento que contenía el río de texto. Si era una maqueta "B", Quark Xpress añadirá más páginas con la maqueta "B".

A las personas que trabajan con documentos cortos (revistas, folletos, pósters), la opción de "texto automático" les puede parecer una tontería poco profesional. Para las personas que trabajan con documentos largos (libros, manuales, etc…) es una ayuda extremadamente valiosa… siempre que se use bien, claro.

Las numeraciones automáticas

hay muchos documentos en los que aparece un número de página (tradicionalmente llamado "folio"). Quark XPress dispone de un símbolo especial para hacer referencia a la numeración de página. Basta con escribir en una caja el símbolo que se obtiene aprentando las teclas "control" y "3". Aparecerá el número de la página. Si colocamos ese símbolo en una hoja de maqueta o en una caja de texto fuera de una página, lo que aparecerá será el símbolo <#>.

Además, si lo que escribimos es "Ctrl + 2", lo que se referencia es el número de página anterior al que esté vinculada la caja actual. Dicho de otro modo: Si estamos en la página 234 y el texto está vinculado antes con una caja situada en la página 86, lo que aparecerá será "86".

El equivalente "hacia delante" es la combinación "Ctrl + 4", que hace referencia al número de página de la siguiente caja de texto en un flujo de texto (sea o no automático). En el mismo ejemplo, si el texto salta a la página 345, el número que aparecerá será "345".

Es importante tener en cuenta que debe existir vinculación de cajas para que esa referencia cruzada sea posible. No es necesario que sea la propia caja la que este vinculada. Basta con que esa caja este encima de otra caja que sí esté vinculada.

La verdad es que en lo que se refiere a referencias cruzadas dentro del texto, Quark XPress viene bastante escaso. Para más florituras es necesario recurrir a añadidos (xtensions) como las que fabrican Virginia Systems y otros fabricantes

Duplicar, borrar y sustituir hojas de maqueta

En la Paleta de "Maquetación de documento" (F4), podemos duplicar maquetas haciendo click sobre el nombre de una existente (para seleccionarla) y luego haciendo click en el icono de la paleta de Maquetación de documento. Del mismo modo, si seleccionamos una hoja de maqueta haciendo click sobre ella y pinchamos el icono borraremos esa hoja. Si estaba aplicada a alguna página del documento, el programa nos avisará con un "¿OK para borrar 'NombredeMaqueta' actualmente en uso?". Eso es así porque al borrar una hoja de maqueta borramos cualquier elemento que tuviera incluido y se hubiera aplicado (sin modificación posterior por parte del usuario).

Por ejemplo: Si había una mancha de color rojo aplicada, esa mancha se borrará. Si el usuario modificó esa mancha en alguna página cambiandole algo (el color, la posición, etc…) ese elemento no se borrará en esa página (porque el usuarió lo cambió con respecto al situado en maqueta).

También podemos sustituir unas maquetas por otras. Si pinchamos sobre el icóno de una hoja de maqueta y lo arrastramos sobre otra, Quark XPress nos preguntará "¿De acuerdo con sustitutir todos los casos de 'Nombremaqueta1' por 'Nombremaqueta2'?". Si le decimos que sí, Quark XPress aplicará la nueva maqueta (con todos sus elementos) a las páginas del documento que tuvieran la maqueta sustituida. Todos los elementos que no hubieran sido alterados por el usuario serán eliminados en favor de los nuevos.

Un detalle que desconcierta a muchos usuarios es esa "intervención del usuario". Incluso agrupar un elemento con otro se considera "intervención". Por eso, reaplicar maquetas es algo que en un documento bastante trabajado se debe hacer con mucha prudencia. Si no, es fácil que se dé una duplicación no deseada de elementos.

Otro detalle importante es que si cambiamos una página de par a impar y ésta tiene aplicada una maqueta de "paginas enfrentadas", los elementos de la página cambiará, puesto que las páginas pares e impares se comportan en estos casos como si se trataran de maquetas distintas que se aplican automáticamente. Cualquier cambio que se hubiera hecho se consideraría "intervención del usuario".

¿Cómo controlar estos cambios? Pues hay una casilla en las "Preferencias - Preferencias del Documento" (Ctrl + Y) llamada "Elementos de pág. maqueta" con las opciones "Conservar cambios" y "Cancelar cambios". Si elegimos la primera, Quark XPress se comportará como hemos descrito: Cualquier cosa que el usuario hubiera cambiado en un elemento de una página que se hayará en la maqueta se conservará si aplicamos otra maqueta. La opción "cancelar cambios" anula esto. Cualquier elemento situado en la hoja de maqueta se aplicará de nuevo (hubiera cambiado o no).

Como copiar hojas de maqueta de un documento a otro

Quark XPress no permite aplicar hojas de maqueta de un documento a otro. Tampoco permite Copiar / Pegar. Sin embargo, hay un procedimiento bastante sencillo que permite "pasar" hojas de maqueta de un documento a otro:

  1. Abrir los dos documentos a la vez y poner las ventanas de manera que ambas se vean a la vez (En Windows: Menú "Ventanas - Mosaico Vertical").

  2. Poner la visualización de ambos documentos en modo "Visualización - Miniatura" (Mayúscula + F6)". De este modo, los documentos se verán como pequeños icónos de páginas.

  3. En el documento que contiene las maquetas que queremos copiar. Ir a la paleta de "Maquetación de documento" (F4) y seleccionar (haciendo click y Mayúsculas + click) aquellas páginas que queremos copiar. Si queremos copiar hojas de maqueta no aplicadas deberemos aplicarla a alguna página.

  4. Arrastra esas páginas al otro documento (basta con que las sueltes en la zona de trabajo en donde quieras situarlas). Ya está. Verás que en la "Maquetación de documento" han aparecido nuevas hojas de maqueta. Son las que tenían aplicadas el documento de procedencia (también te habrás traído colores, P&J, estilos de línea, estilos de todo tipo, etc… Lo que hubiera aplicado en las hojas de maqueta).

Si ambos documentos tienen especificaciones de rejilla base distintas, prevalecen las del documento al que arrastras, no las del que vienen. Por eso los resultados pueden ser a veces impredecibles. En el caso de que las páginas de ambos documentos sean diferentes, el programa te dejará arrastrar siempre que las maquetas no sean más grandes que el espacio en el que quieras meterlas. Si las páginas de destino son mayores que las páginas de origen, Quark XPress colocará los elementos a partir de la esquina superior izquierda. Las guías, espacios de márgenes y similares las aplicará igual pero al nuevo tamaño de página (con lo que no valdrán de mucho).

Comentarios finales

Es importante saber que cualquier documento que se vuelque en una caja sin activar la opción "Incluir hojas de estilo" adquirirá la hoja de estilo que tenga la caja. Por eso conviene fijarse muy bien en las hojas de estilo que se dejan activadas en las cajas vacías de las hojas de maqueta.

Los colores directos en Quark XPress

Quark XPress es un programa de maquetación especialmente bien preparado para trabajar con tintas directas (spot inks).

Crear colores directos en Quark XPress

Crear un color de tinta directa en Quark XPress es muy sencillo. Basta con ir al menú "Edición - Colores - Nuevo" y marcar la opción "Color plano" (1) cuando se crea o elige un nuevo color (va marcada por defecto). Si esa casilla no estuviera marcada, Quark XPress entiende que debe descomponer el color en sus componentes de cuatricromía (CMYK). Si se marca, Quark XPress creará al filmar una nueva plancha para ese color. Esa plancha "extra" aparecerá al marcar la opción "Separaciones" del menú "Archivo - Imprimir - Documento".

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Quark XPress incorporá unas definiciones prefijadas de colores según unos estándares internacionales: Pantone, Toyo, Trumatch, etc… No hay que liarse. Son simples definiciones visuales y de etiquetas. Lo importante es que el impresor asigne luego la tinta o barniz deseado a una plancha correctamente hecha. Si queremos, podemos crear nuestra propia definición de tinta plana y asignarle un nombre. Luego, hablando con el impresor, definiremos el color exacto que tendrá la tinta que imprimirá esa plancha.

Una vez creado el color plano, Quark XPress asignará una plancha a ese color y situará allí cualquier cosa que tenga ese color. En la opción "Mediotono" (2) podemos asignarle a esa plancha las opciones de trama propias de uno de los cuatro colores de cuatricromía: Cian, magenta, Amarillo o Negro. Si, por ejemplo, le asignamos la opción magenta (sobre los motivos de esa elección mira "Conjugar bien los ángulos", de Peter Fink), ese color tendrá las opciones de lineatura, ángulo de trama y forma del punto de semitono que le asignemos a la trama magenta a la hora de filmar.

El problema es que, al menos hasta la versión 4.x, esas opciones sólo se pueden cambiar asignando al color plano las opciones de una trama de cuatricromía, por lo que si estamos filmando cinco o más colores tendremos problemas de modificación de los semitonos, por lo que deberemos proceder con mucho cuidado al combinar los colores, asignar tramas de cuatricromía a los colores directos o plantearnos otros sistemas de impresión (tramados estocásticos) o de reproducción del color (hexacromía). En cualquier caso este es un tema que se debe tratar siempre previamente con el impresor.

Traer colores directos de otro documento de Quark XPress

Esto también es bastante fácil. Basta con ir al menú "Edición - Colores - Adjuntar", buscar el documento que contiene definidos los colores que queremos traer a nuestro documento y escoger los colores que queramos añadir.

En la ventana de la izquierda aparecen los colores del documento del que queremos traer colores. En la derecha, aparecen los que hemos marcado para traer (que desaparecen de la izquierda).

Al intentar adjuntar colores que ya están definidos en el documento, Quark XPress actua del siguiente modo:

  1. Si el color ya existe y es exactamente idéntico en todo, Quark XPress no hace nada y lo da por adjuntado.

  2. Si la definición del color coincide en sus valores con la de uno ya existente peru su nombre difiere en algo (aunque sea un acento), Quark XPress incorpora el nuevo color como si el otro no existiera, por lo que habrá colores duplicados con distintos nombres.

  3. Si el nombre del color coincide exactamente pero sus valores difieren aunque sólo sea mínimamente, Quark XPress presenta el siguiente cuadro de diálogo para resolver el conflicto:

    Quark XPress presenta (1) los valores del color "Existente" (es decir, el que está en el documento al que se va a copiar) y del "Nuevo" (el que proviene del documento del que se quiere copiar). Nos ofrece (2) utilizar los valores del que vamos a importar ("Utilizar nuevo") o del que ya existe ("Utilizar existente"). Además nos da la posibilidad de marcar una casilla "Repetir para todos los conflictos" y resolver así cualquier otro conflicto del mismo modo (por ejemplo, si decidimos usar sólo los colores ya existentes).

Importar colores directos con una imagen en Quark XPress

Es muy sencillo. Basta con colocar dentro de una caja de imagen un archivo EPS (PostScript) que contenga definiciones de colores directos. Quark XPress importará automáticamente esas definiciones al documento y los colores aparecerán el la paleta de colores de Quark XPress. Los posibles conflictos con colores ya existentes en el documento Quark se tratan del mismo modo que hemos visto en el apartado anterior.

Colores directos multitinta (multi-ink)

Este es uno de los grandes desconocidos de la mayoría de los usuarios. En el menú "Edición - Colores", Los colores "multitinta" (multi-ink) permiten definir colores planos nuevos a partir de colores planos ya definidos en la forma y porcentaje que se desee. Así, por ejemplo, podemos tener algunos colores "más" en un trabajo que sólo usa dos tintas directas.

En un documento en el que sólo deseemos dos tintas: Pantones 300 CV y 192 CV, podemos definir un nuevo color mezclando un 100% de 192 CV y un 35% de 300 CV. Este nuevo color, al que llamaremos "SPOT A100% + B50%" se puede usar como un color más donde queramos y con el porcentaje que queramos. Lo bueno es que cuando filmemos este color, sus dos componentes básicos (192 CV y 300 CV) sufrirán una separación de color similar a la cuatricromía y sólo se generarán dos planchas: 192 CV y 300 CV.

Este es ese ejemplo, una supuesta portada para un trabajo a dos tintas con 192 CV y 300 CV. Vemos que aparentemente hay más colores, pero no es así a la hora de filmar. La imagen es un EPS multicanal en formato DCS que contiene dos canales de tintas planas: 192 CV y 300 CV.

  

Además, si nos diera por cambiar el 192 CV por otro color (457 CV, por ejemplo), su uso en todas las definiciones de colores multitinta cambiaría casi automáticamente, sin que tuvieramos que cambiarlo caso a caso (Bueno, habría que cambiar el asterisco central a blanco, para que se viera, claro).

Ese cambio de colores es extremadamente fácil. Sin embargo, no todos los colores se prestan a a este uso de colores multitinta. Si se parecen mucho o uno de sus componentes visuales forma parte del otro, el efecto de "policromía" se pierde.

Este es el caso de un amarillo (Pantone 123 CV) y un rojo (192 CV), por ejemplo, ya que visualmente el amarillo es un componente básico del rojo. Por eso el efecto es más evidente en el caso de colores tonalmente contrastados como un azul y un rojo, o un negro y un rojo, etc…

Un sistema para trabajar con colores multitinta

Podemos preparar elementos previos que agilizen extremadamente el trabajo con colores multitinta. Dado que preparar las definiciones de estos colores lleva tiempo, lo mejor será hacer ficheros aparte sólo para las definiciones y después adjuntar esos colores a nuestros documentos. De hecho, si queremos colores compuestos por dos tintas directas que varíen en su composición sólo de 10% en 10%, "sólo" necesitaremos definir unos 100 colores.

Crearemos un fichero vacío sólo para definir esos colores. Crearemos dos colores; A y B con el aspecto que queramos (es irrelevante, pero conviene que no sean iguales, claro), y una serie de 100 colores multitinta compuestos de ambos a los que llamaremos "SPOT A000% + B010%", "SPOT A000% + B020%", "SPOT A000% + B030%" y sucesivamente, según su composición.

Cuando adjuntemos todos esos colores directos y multitinta a nuestros ficheros bastará con que reemplacemos los colores A y B por los colores directos de nuestra elección (obviamente hay que importar o crear antes los dos colores directos nuevos). El cambio será automático en todos aquellos colores multitinta que los contuvieran, como ya hemos visto.

Si te produce mucho dolor de cabeza la idea de fabricarte ese fichero matriz, no te preocupes, aquí tienes uno así (está comprimido con Winzip, 19 Kb). Contiene 100 definiciones de colores multitinta combinando dos colores (A y B) de 10% en 10%. Lo único que tienes que hacer es sustituir los colores por tus tintas planas.

Ojo: Habla con tu impresor de todo esto (trapping incluido) y haz tus pruebas antes de lanzarte a usarlo.

Pequeños detalles para aumentar la productividad con InDesign

Este es un pequeño grupo de páginas con detalles y técnicas que a veces pasan desapercibidas en InDesign pero que pueden facilitar mucho la vida a los maquetadores, siempre sometidos a la presión de tener que ganar tiempo al reloj. Mi intención es que sea una serie de minitutoriales de InDesign.

Cambiar el punto de referencia al transformar objetos en InDesign CS2

Una característica de InDesign que es muy útil pero que puede despistar un poco a los recien llegados a este programa es la posibilidad de cambiar el punto de referencia de los objetos o grupos de objetos (que Illustrator tiene, por cierto desde hace varias versiones).

Para alguien acostumbrado a Quark, un objeto se mide siempre desde su esquina superior izquierda y cualquier movimiento que se haga se referencia siempre desde allí, salvo que se fije mediante el cursor un centro distinto.

InDesign es distinto: Permite variar el punto de referencia al hacer transformaciones y lo hace mediante un símbolo críptico como el que ves arriba (nueve cuadrados abrigados por otro más grande) que aparece en algunas de sus paletas. No es un criptograma masónico ni es obra de los Illuminati.

Este recuadro se halla en dos paletas:

  1. En la esquina superipor izquierda de la paleta "Objeto - Transformar".

  2. En la esquina izquierda de la paleta "Ventana - Control".

De hecho, el símbolo no es un simple símbolo: Es clicleable con el ratón. Si pinchas en alguno de sus recuadros, el centro del objeto o grupo de objetos para todas las transformaciones (de tamaño o contenido) cambia a la referencia simbolizada en el punto que hayas tocado. El diagrama siguiente te lo aclarará mejor:

Así, por ejemplo, si haces clic sobre el punto inferior izquierdo (7), cualquier cambio de escala se realizará hacia arriba y hacia la derecha. La esquina inferior izquierda será el punto fijo que no se desplaza. Si lo que estás haciendo es ampliar el contenido de una caja de imagen, esa ampliación se hará en esa dirección (sin desplazar la caja).

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Eso último es lo más interesante para un maquetador: Si vas a ampliar un retrato dew medio cuerpo para dejarlo como un busto, en Quark primero ampliabas y luego desplazabas para recolocar la imagen dentro de la caja. En InDesign simplemente haces clic antes en el recuadro central superior (número 2) y la imagen aumentará pero seguirá centrada con respecto a su edición anterior.

Si lo que tienes es un paisaje con demasiado cielo y quieres quitar cielo sin cambiar posición del objeto inferior, haces clic en el recuadro inferior central (número 8 ) y comienzas a ampliar porcentaje a través de la barra de control. El cielo desaparecerá sin mover lo que haya en el horizonte.

También descubrirás porque, si eres de los que usan medidas al maquetar (como un servidor), a veces te vuelves loco con medidas extrañas en las paletas: Se debe a que el punto de referencia no es el que esperas (usualmente el superior izquierdo). Cámbialo con un clic y podrás trabajar como siempre.

Experimenta un poco y verás cómo es bastante útil no sólo en InDesign sino también en Illustrator.

Cómo colocar rápidamente muchas fotos en InDesign CS2

Si tenemos un reportaje de varias páginas en el que queramos colocar una serie de fotografías, irlas colocando poco a poco es una tarea lenta. Hay un método muy sencillo en dos pasos que permite colocarlas de forma muy rápida y sin sobrecargar la memoria con otro programa:

  1. Abrimos a través del sistema operativo (en este ejemplo es Windows pero sería el mismo caso en Macintosh) dejando ver la maqueta.

  2. Seleccionamos todas los ficheros de imagen y los arrastramos sobre una página que esté vacía (es decir: que no tenga otros elementos).

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  3. Las imágenes se colocarán a su tamaño (es decir: Cada una a la resolución-tamaño que veríamos si las abrieramos con Photoshop), formando una especie de cascada como la que vemos en la imagen superior,

  4. Las seleccionamos todas (Ctrl+A) y las agrupamos (Ctrl+G).

  5. Vamos a la herramienta "Objeto - Transformar - Escala" y hacemos doble clic encima para llamar al cuadro de diálogo correspondiente.

  6. Si las imágenes salen muy grandes (como en el ejemplo que estamos usando), simplemente las reducimos a un 22% (que es una buena medida para manejarnos) y las desagrupamos (Ctrl+Mayusc+G).

  7. Arrastramos una de las imágenes al otro lado y llamamos a la Paleta Alinear.

    Seleccionamos todas las imágenes y le damos a la opción "Distribuir espacios". Las imágenes se reparten a lo largo. Si hiciera falta (porque fueran muchas), tomamos la mitad y las distribuimos en una segunda fila más abajo.

Ya está: tenemos todas las imágenes colocadas en nuestro documento a un tamaño razonable y podemos comenzar a trabajar con ellas.

... Y también con Adobe Bridge CS2

Cuando tenemos muchas fotos y tenemos que tener muy claro cuál es cúal (por el motivo que sea) suele ser más útil usar Adobe Bridge CS2.

Si se ha instalado correctamente la Creative Suite, Bridge CS2 dispone de la posibilidad de generar miniaturas de imágenes en InDesign a través del menú "Herramientas - InDesign - Crear hoja de contactos de InDesign" (desgraciadamente este menú no sirve para crear minaturas de páginas de InDesign. ¡Ojala fuera así!).

El menú de esta opción es bastante grande, pero a los fecetos que nos interesan ahora, las opciones que ves arriba son más que suficientes: Cómo colocar las imágenes en una hoja de un documento de Indesign, cómo se deben espaciar, y si debe ponr debajo un letrero con el nombre de archivo. Decide tu mejor opción y dile "OK".

Cuando haya terminado (no tarda excesivamente), el mismo Bridge te avisará con este mensaje.

Y la página con las miniaturas se parecerá a esto (vista de lejos). Ya sólo tienes que trasladarlas donde más te convenga.

Cómo copiar elementos entre páginas en la misma posición con InDesign CS2

Éste es uno de esos detalles tontos que pasan desaprecibidos para los que somos ex usuarios de Quark XPress y que suponen un ahorro de tiempo enorme. Cuando tienes un elemento que quieres pegar en la misma posición en otra página del mismo documento o en otro documento similar:

  1. Copia el elemento como haces siempre (Ctrl+C).

  2. El menú que permite usar las mismas coordenadas para pegar en otra página.

    Cuando vayas a pegarlo no uses el típico Ctrl+C. Usa el atajo "Pegar en el mismo lugar" (Alt+Ctrl+Mayusc+V). Así InDesign usará las mismas coordenadas de posición que tenía el elemento en su posición original.

    Para estar seguro de que la página receptora es la que estás viendo en pantalla, áctivala haciendo antes de pegar doble click en algún punto de ella.

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Advertencia: Ten en cuenta que si el eje de coordenadas de la página de destino se ha movido o es distinto, ese movimiento afectará a la nueva posición del elemento pegado.

(Gracias a Cristina Valladeitor por revelarnos este pequeño detalle Smiling ).

Cómo copiar páginas maestras de un documento a otro en InDesign CS2

En maquetación de documentos largos (libros, revistas, periódicos) no es raro tener que copiar una página maestra (master page) de un documento a otro. En InDesign CS2 es bastante sencillo:

  1. Abre los dos documentos.

  2. Con el menú "Ventana - Disposición - Mosaico" pones los dos documentos abiertos en paralelo.

  3. Abre la paleta "Ventana - Páginas" (F12) del documento que tiene la página maestra que quieres copiar.

  4. Haz clic sobre el icono de la página maestra (si es una doble página, fíjate en que selecciones las dos y no sólo una) y arrástrala sobre la ventana del otro documento. Dónde lo hagas da igual, InDesign es muy listo y se da cuenta de que quieres copiar la página maestra.

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Ya está. La página maestra se ha añadido como nueva página maestra del otro documento. Los colores y estilos que tenga aplicados se añadirán al mismo tiempo.

Si los documentos de origen y destino tienen tamaños de página distintos, InDesign te advertirá, dándote la posibilidad de cancelar la operación o proseguir.

Cómo formatear despieces con un sólo clic en InDesign CS2

InDesign CS2 dispone de una capacidad de encadenar hojas de estilo de texto y de objeto que le dan una gran potencia en el formateado de objetos complejos. Gracias a ella podemos formatear un texto como despiece, con sus estilos de texto, su fondo de color, su reborde y sus sangrías con un simple clic del ratón. Todo ello, claro está después de haber creado los estilos necesarios:

  1. Crear el despiece "modelo"

    Podríamos definir el recuadro de despiece creando directamente las hojas de estilo, pero es mucho más usual y sencillo crear un elemento que nos guste y entonces definir las hojas de estilo tomándo lo creado como modelo.

    El recuadro construido.

    Creamos un recuadro que nos guste como despiece y lo dejamos similar al del ejemplo de la imagen.

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    Por si quieres usarlas, éstas son las espeficicaciones que he aplicado:

    • Título: "Helvética Neue 77 (Bold Condensed), cuerpo 14, interlínea 14, bandera de salida, sin partición silábica, color: Papel (o sea: Blanco)." (podríamos indicar muchas más cosas, pero para este ejemplo basta con estos datos).

    • Subtítulo: "Helvética Neue 47 (Light COndensed Oblique), cuerpo 10, interlínea 11, también en badera de salida y color de texto negro 100%".

    • Texto: "Helvetica Neue 57 (Condensed Regular), cuerpo 8, interlínea 10, también bandera de salida y color de texto Negro 100%".

    • Recuadro: De color de fondo: CMYK: 5/0/25/25. "Opciones de marco de texto - Espaciado de margen: Superior: 14pt / Inferior: 16pt / Izquierda: 12pt / Derecha: 12pt".

    Una vez afinado, simplemente vamos seleccionando trozos de texto (no hace falta seleccionar todo, con dos o tres caracteres vale). Por motivos prácticos, conviene empezar a hacer las definiciones justo al revés de su uso (ya verás porqué). Así que comenzamos seleccionando algo del texto general y definimos un "Nuevo estilo de párrafo". Lo llamamos "03 Despiece: Texto". InDesign reconoce que las características del texto seleccionado son las que queremos usar para definir el nuevo estilo y las usa en consecuencia.

  2. Ahora, seleccionamos un trozo de subtítulo y creamos un nuevo estilo de párrafo, al que llamamos "02 Despiece: Subtítulo".

    Lo más importante es que en el cuadro de diálogo de definición de estilo de párrafo, seleccionemos como "Estilo siguiente" el estilo "03 Despiece: Texto" que habíamos definido antes (ésta es la razón de comenzar a definir al revés).

  3. Creamos un tercer estilo de párrafo, llamándolo "01 Despiece: Título" y, al hacerlo, no nos olvidamos de definir como "Estilo siguiente" el estilo "02 Despiece: Subtítulo".

  4. Ya tenemos preparados los estilos de texto necesarios (es un ejemplo sencillo). Vamos a crear el "Estilo de objeto" necesario para terminar, ya que InDesign permite crear estilos de objeto capaces de dar forma a los objetos de todo tipo y admite incluir estilos de texto dentro de esas características.

    Hacemos clic con la herramienta de selección directa (la flacha negra) sobre el despiece para seleccionarlo y en la paleta "Ventana - Estilo de objeto" elegimos la opción "Nuevo estilo de objeto".

  5. Verás que hay muchas opciones. Si quieres puedes desactivar aquellas que no quieres incluir en la definición de estilo de párrafo, pero lo esencial es que vayas a la zona "Estilos de párrafo" actives la casilla para que los estilos de párrafo se incluyan en la definición del objeto. Además, debes seleccionar como "Estilo de párrafo" el primer estilo de uso en el despiece ("01 Despiece: Título") y marcar la opción "Aplicar estilo siguiente". Esa es la clave del formateo automático.

  6. Para terminar dale un nombre al nuevo "Estilo de objeto", digamos "Despiece verdoso" y guárdalo. Ya está listo para su uso (en ese documento).

  7. Selecciona con la herramienta de selección directa cualquier bloque de texto y aplícale el estilo "Despiece verdoso" haciendo clic sobre su nombre en la paleta de "Estilos de objeto". Verás como se formatea automáticamente.

Este es el ejemplo más sencillo posible. Usos más complicados posiblemente requieran la aplicación de estilos anidados.

Pero esa es otra historia…

Cómo imprimir una prueba con InDesign o Photoshop

Si eres un servicio de preimpresión o un profesional que dispone de un RIP avanzado (como los de GMG o Efi, por ejemplo), posiblemente no necesitarás esto, porque ya controlarás la impresión y gestión de tus pruebas.

Pero si eres haces tus pruebas sin ese RIP especializado y usas InDesign, seguramente querrás hacer pruebas de tus trabajos. Esa página es una explicación básica de cómo hacerlo.

No es prueba contractual

Lo primero es recordar qué es una prueba de color: Una simulación a través de un aparato (usualmente una impresora de cierta calidad) de cómo será el resultado si se imprimiese en un segundo aparato (normalmente una prensa de imprenta).

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En pruebas, como en todo, hay calidades (mejores y peores). Cuanto más se aparte una prueba de los resultados que saldrán en el aparato final, peor será la prueba. Gracias a la colorimetría, esa "distancia" de error se puede medir y eso permite establecer unos valores mínimos dentro de los cuales la prueba es aceptable y, superados los cuales, la prueba no se puede considerar una prueba válida.

Esquema del flujo en un sistema de pruebas de color ICC

Cuando una prueba se halla dentro de los márgenes establecidos en un acuerdo de impresión, podemos hablar de una prueba contractual (es decir: Que el proveedor y el cliente acuerdan que los resultados deben atenerse a la prueba y viceversa según un margen de tolerancia acordado).

Todo esto lo aclaro, para indicar que en esta página no estamos realmente hablando de cómo hacer pruebas contractuales, sino simplemente de cómo hacer pruebas internas de trabajo para ir viendo cómo está quedando un trabajo antes de hacer pruebas definitivas.

Qué se necesita

Sin embargo, hay cinco cosas que son imprescindibles para lograr imprimir unas pruebas razonablemente aceptables:

  1. Una impresora aceptable: Que disponga de un gamut de color lo bastante amplio y un comportamiento lo bastante estable. Dicho de otro modo: El espacio color de esa impresora debe ser mayor que los de los dispositivos que queremos reproducir para que no haya colores fuera de gama y su forma de representar los colores debe ser constante.

    El espacio de color del dispositivo de prueba debe abarcar el del dispositivo final.

    Si los colores del resultado final caen fuera de la gama de tonos que la impresora puede reproducir, no será posible representarlos (con lo cual no habrá prueba). Dicho de otro modo: El espacio de color representado por el perfil de la impresora debe abarcar el espacio de color representado por el perfil del dispositivo final para poder representar los colores posibles..

    Eso excluye la posibilidad de representar muchos trabajos con tintas directas salvo que se trate de un aparato muy avanzado (de seis o más tintas) que disponga de una gama muy amplia (y las tintas metálicas, fluorescentes y barnices quedan excluidas en cualquier caso salvo que tengas una impresora especial al efecto).

  2. Un papel con un tono más blanco que el del papel final y, si es posible, que sea parecido en textura o acabado (si pudiera ser el papel original en el que se va a imprimir, sería perfecto pero no es imprescindible que sea así).

  3. Un perfil de color del dispositivo de prueba: (la impresora en la que vamos a hacer las pruebas) hecho sobre el papel que vamos a usar para hacer la prueba. Recordemos que no vale un perfil hecho con otro papel (un perfil reproduce una combinación impresora-tintas-papel, no sólo la impresora).

  4. Un perfil de color del dispositivo que se quiere emular: Es decir el perfil de la prensa o rotativa en la que vamos a imprimir las copias finales. En muchos casos puede ser un perfil de un espacio estándar como Europe ISO Coated FOGRA27.

    Para hacer el perfil de la impresora de prueba hará falta un espectrofotómetro (o alguien que te lo haga). Afortunadamente están bajando mucho de precio y existen productos como el ColorMunki, de X-Rite, que por unos 500 euros (IVA incluido) hace un trabajo rápido y satisfactorio.

  5. Un documento bien construido: Para terminar, el documento debe estar construido con el perfil de color adecuado al aparato final (es decir, la prensa Europe ISO Coated FOGRA27), con sus perfiles asignados.

Si vas a hacer modificaciones será imprescindible un monitor bien calibrado. En realidad eso es tan necesario, que casi lo doy por descontado en cualquier trabajo.

El procedimiento en InDesign CS2 (o CS3)

Si tenemos un documento en InDesign que vamos a imprimir en una prensa que sigue el estándar Europe ISO Coated FOGRA27 y contamos con los materiales antes mencionados, éste es el sistema. Vamos al menú "Archivo - Imprimir":

  • Haga clic para ampliar la imagen

    En la pestaña "Salida":

    • Salida: CMYK compuesto (si el aparato final es CMYK como suele ser el caso en imprenta tradicional).

    • Simular sobreimpresión: Marcamos la opción al ser una impresión compuesta.

  • Haga clic para ampliar la imagen

    En ese mismo menú, en la pestaña "Administración de color":

    • Imprimir: Escogemos la opción "Prueba".

    • Administración de color: "Dejar que InDesign determine los colores".

    • Perfil de impresora: El perfil de la impresora y papel de prueba (esto es esencial, no se debe elegir el perfil de destino final sino el del aparato de prueba).

    • Simular color de papel: En principio, deberíamos dejar marcada esta casilla, aunque si el papel que estamos usando es de por si igual o extremadamente parecido al que se va a usar al final, podemos plantearnos no usar esta opción.

Y en Photoshop…

El procedimiento es similar al de InDesign aunque un poco más complicado (por tener más opciones con las que confundirse). En mi opinión, el método más sencillo y rápido es:

Haga clic para ampliar la imagen

  1. Crear un ajuste de prueba

    Vamos al menú "Vista - Ajuste de prueba - Personalizar":

    • Condiciones de prueba: Marcamos el perfil del dispositivo que queremos emular (o sea, la imprenta final con su papel); por ejemplo "ISONewspaper26v4", que es un perfil de periódico en color estandarizado de Ifra.

    • Mantener valores: (si estuviera activa, que no va a ser el caso) Desmarcamos la casilla.

    • Interpretación: Marcamos "Absoluto colorimétrico" (lo que desactiva la "compensación de punto negro").

    • Opciones de visualización (en pantalla): Elegimos "Simular color del papel" (lo que desactiva "Simular tinta negra", ya que la incluye).

    • A continuación, vamos a "Guardar" y guardamos ese ajuste de prueba con el nombre que nos parezca más apropiado; por ejemplo: "Periodico ISO Ifra26v4".

  2. Imprimir

    Vamos al menú "Archivo - Imprimir con vista previa" y, aparte de otros ajustes que podramos hacer, en la zona "Gestión de color"…:

    • Imprimir: Marcamos la opción "Prueba".

    • Opciones - Manejo de color: pedimos "Dejar que Photoshop determine los colores".

    • Perfil de impresora: Elegimos el perfil de la impresora que vamos a usar para hacer las pruebas; en nuestro caso, por ejemplo, una Epson.

    • Valor de ajuste de prueba: Ponemos el ajuste de prueba que hemos creado antes y marcamos la casilla de "Simular color del papel".

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Comentarios finales

Con la representación colorimétrica absoluta (es decir, simulando el color del papel final), las primeras veces se tendrá la sensación de que la prueba está mal. Aparte de que es posible que haya errores, recomiendo recortar las rebabas blancas del papel de prueba. El ojo tiende a comensar blancos y al recortar las rebabas evitamos la comparación inconsciente.

Para obtener una mejor valoración, las pruebas deben verse bajo una luz razonablemente adecuada al lado de un impreso original en es emismo papel y método. es más que posible que lo que te parecía tan amarillo y desviado no lo fuera cuando está al lado de lo que intenta emular. Si no dispones de una iluminación artificial, acércate a una ventana y mira la prueba con luz solar (indirecta, claro).

Una prueba casera (por buena que sea) no sustituye a una prueba contractual, sólo la complementa.

Puede ser que el perfil del aparato final no describa de verdad el espacio de color de los impresos finales. No sería la primera imprenta que, para tener mejor imagen, dice imprimir siguiendo el estándar tal y cual sin ser cierto o, al menos, sin estar dentro de los márgenes de tolerancia aceptables (que, por cierto, los mismos estándares fijan en su propia descripción).

Acepto todos los comentarios posibles y enmiendas a la totalidad Smiling

Cómo recortar automáticamente los EPS al exportar un PDF en InDesign CS2

Cuando se exporta un PDF desde InDesign, se puede (y se debe) marcar la casilla "Recortar datos de imagen a marcos" del menú "Exportar PDF - Compresión". De ese modo, lo que sobre de las imágenes en cada caja se recortará para ajustarlas al recuadro que dibuje la caja en sus ejes X e Y… ¿O no?

Pues no siempre. Depende del formato de cada imagen. Esa opción funciona con las imágenes que sean TIFF, JPEG, PSD o BMP. Pero no funciona con los gráficos que sean EPS o PDF

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Puede darse el caso de que una de las imágenes colocadas tenga un tamaño excesivo para la caja en la que está colocada. Será como un iceberg enorme del que sólo se ve la punta, mientras el resto permanece oculto, añadiendo peso y complicación al PDF final. Eso es especialmente en el caso de algunos EPS (formato que no tiene un sistema de compresión interna como un PDF).

Como forzar el recorte de imágenes EPS y PDF a sus cajas de imagen al crear un PDF

la diferencia de tamaño y geometría entre ambos PDFs es fácil de ver.

Para que al exportar un PDF, se puedan recortar automáticamente las imágenes EPS y PDF a sus cajas, el truco es forzar la intervención del "Acoplador de transparencias" (por eso, en aquellas cajas en las que se hubiera aplicado ya algún tipo de transparencia este truco es innecesario).

El acoplador de transparencias, obligado a intervenir.

para ello, basta con seleccionar la caja en la que se quiere el recorte automático y desde la paleta "Transparencia" (sin necesidad de cambiarla del modo de fusión "Normal"), dejamos su opacidad en "99,9%". Ese valor es invisible en el resultado pero obliga a intervenir al "Acoplador de transparencias", que recortará los datos de la imagen a la caja en la que se encuentre.

Úsalo con precaución

Para que te hagas una idea de lo que puede hacer: Tengo un PDF de una sóla página de que 8 Mb a pasado a unos 3 Mb, y la imagen afectada era un PDF). Pero, como con todos los trucos y atajos, no conviene abusar de él, podrías tener daños colaterales al forzar la intervención del "Acoplador de transparencias" en zonas en las que su actuación fuera más dañina que beneficiosa.

Antes de lanzarte a usarlo, experimenta con él y piensa cuando lo necesitas de verdad Eye.

Agradecimiento

Este truco está extraido de una muy larga cadena de mensaje sobre el uso del formato EPS en InDesign que se mantiene en el foro de usuarios de Adobe InDesign de la propia Adobe (en inglés). El primero en mencionarlo fue Gerald Singelmann (de Impressed, una firma espacializada en preimpresión con PDF), hacia el mensaje número 186, si no me equivoco.

Si tienes tiempo, te recomiendo, aunque sea por encima, la lectura de esa conversación, por cierto.

Las colecciones de búsquedas en Bridge

El problema

Adobe Bridge es un programa a veces poco apreciado. Sin embargo, exprimir un poco sus capacidades puede ayudar a los que tienen que trabajar con muchos archivos o necesitan tenerlos a mano como referencia.

Pongamos un maquetador que necesita buscar en un servidor lleno de archivos todos los ejemplos posibles de portadas de una publicación de los últimos meses para realizar la portada actual de una revista. O ese mismo maquetador que necesita ver cómo se han desarrollado los reportajes gastronómicos de los últimos números de una revista… los ejemplos posibles son múltiples.

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Rebuscar los archivos dentro del servidor o incluso dentro de un simple DVD es complicado y poco intuitivo —incluso ayudándose de un simple search "*port*.indd" que buscaría todos los archivos que contuvieran la secuencia "port" y fueran documentos de InDesign)—.

La solución: colecciones de búsquedas con Bridge

El método es sencillo. basta con usar Adobe Bridge del siguiente modo:

  1. Abrimos Bridge y vamos al menú "Archivo - Edición - Buscar" (Ctrl+F).

  2. En el apartado "Buscar en:" le indicamos en qué sitio del servidor queremos buscar, cuanto más arriba, más abarcaremos (siempre que marquemos la opción "Incluir todas las subcarpetas").

    Si no encontramos dónde queremos buscar, basta con ir al botón "Examinar" y navegar por la estructura del servidor hasta encontrar el sitio que queremos.

  3. El apartado "Criterios" es la zona esencial, ya que allí indicamos qué debe tener y que no debe tener aquello que buscamos. podemos añadir tantos criterios como queramos pulsando las teclas + de la derecha. Si nos sobra algún criterio, apletamos el botón "menos" y borraremos ese criterio. En el ejemplo de las portadas que hemos dado, basta con indicar dos criterior: Que contenga las secuencias "port" e "indd" (por la extensión *.indd de los archivos de inDesign). En este caso, debemos pedir "Que contenga todos los criterios" (para que saque sólo aquellos documentos que cumplan las dos condiciones y no los que cumplen una u otra).

  4. Ahora, simplemente le damos al botón "Buscar" y esperamos los resultados.

Quien guarda, halla

Y, lo mejor de todo: Esto se puede guardar con la opción "Guardar como colección", que aparece en la zona superior derecha de la pantalla de búsqueda. Eso genera un artículo en formato XML con la búsqueda (atención: No con los resultados, sino con la búsqueda, por lo que si cambian los artículos en el servidor cambia el resultado).

Si guardamos las búsquedas que nos sean más útiles, podemos simplemente dejarlas en el escritorio y hacer click sobre ellas para ejecutarlas.

Qué es contar texto y cómo se hace

Introducción

¿Cuánto texto cabe aquí?

En diseño gráfico, el texto es una masa informe e ilimitada. Al contrario que las imágenes o las páginas, no se presenta en unidades (una imagen, dos páginas, siete dibujos…). Su volumen (lo que ocupa) es indefinible.

¿O no es así? Pues no. En diseño gráfico, contar texto (cuantificarlo en unidades de medida) es posible y necesario.

Para planificar un trabajo y saber cuánto espacio necesitará un texto o, al revés, cuánto texto debemos encargar para un espacio un diseñador gráfico debe aprender a medir los textos: A dividirlos conceptualmente en unidades de cuenta que le faciliten su tratamiento.

Lo primero es establecer las unidades:

  • El carácter o matriz: Es cualquier carácter tipográfico que pueda ir en un texto, incluidos los espacios en blanco entre palabras (eso es muy importante). Un número, una coma, una letra mayúscula… son caracteres. En la frase "El rey de Usher murió en 1666, solo." hay 36 carácteres (sin incluir las comillas que lo abarcan).

  • La línea: Es una unidad de cuenta intermedia basada en lo que venía a ocupar una línea mecanografiada en un folio. Podemos fijarla en 60 matrices. Así, 12 líneas son 60 × 12 = 720 caracteres.

  • El folio: Es otra unidad de cuenta basada en la era predigital (las lineas mecanografiadas que solían caber en una hoja de papel). Podemos fijarla en 30 líneas de 60 espacios cada una. O sea: 30 × 60 = 1.800.

No. La "palabra" no es una unidad de cuenta en maquetación. Varían demasiado para servir de algo (pese a que los procesadores de texto las incluyan y profesiones como la traducción o corrección de textos sí las usen).

Podríamos usar otras medidas, pero estas están bastante establecidas en la prensa desde la época de las máquinas de escribir y, una vez aclarados los valores concretos (algo que siempre hay que hacer para evitar confusiones), funcionan muy bien.

Lo siguiente es una operación de cuenta y su inversa: Saber cuánto mide un texto y saber cuánto texto hace falta para cubrir un espacio con una tipografía determinada.

Cómo saber cuánto mide un texto

Con cualquier procesador de texto medianamente decente lo puedes hacer (en este ejemplo usaremos Microsoft Word): Abre el texto en el procesador. Sin seleccionar nada, vas al menú "Herramientas - Contar palabras" y veras un cuadro de diálogo como este:

La herramienta para contar textos en Microsoft Word

Allí hay varios valores. Sólo nos interesa uno: "Caracteres con espacios". Los demás no interesan. Si ves 18.000 caracteres, lo tienes fácil:

18.000 caracteres, son 10 folios, o sea: 300 líneas.

Cómo saber cuánto texto cabe en un espacio

Es la operación contraria a la anterior. Se trata de saber cuánto texto, contado en caracteres, líneas y folios, cabe en un espacio que ya hemos compuesto y reservado en una publicación.

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El procedimiento más sencillo es Llenar el espacio con cualquier texto falso (el famoso lorem ipsum puede valer, InDesign dispone de un menú "Texto - Llenar con texto falso" para eso). Nos aseguramos que tiene la hoja u hojas de estilo adecuadas y lo ajustamos hasta que no sobre ni falte nada.

Selecciona ese texto y lo copiamos en Word. Efectuamos la operación de "Herramientas - Contar palabras" descrita arriba. Así, si nos hacen falta 14.500 caracteres (unos 8 folios) lo podemos encargar.

Ahora ya podemos establecer dos medidas secundarias de texto ya compuesto tipográficamente:

  • La columna: Es lo que cabe en una columna ya compuesta, contado en matrices y líneas. En un libro normal, la columna equivale a la página, pero en otros o en revistas, una página puede tener dos o más columnas.

  • La línea de columna: El texto que cabe en una línea de una columna ya compuesta o cada una de las líneas que forma una columna ya compuesta.

Si te parece lioso, piensa que tienes suerte. En la época del plomo y las máquinas de escribir (0 sea, casi todo el siglo XX), contar los textos era una operación tediosa, mecánica e imprescindible (más incluso que hoy día). No voy a contarte cómo se hacía (la arqueología del diseño no me va, pero igual algún día cambio de opinión Eye ).

Ejemplos prácticos de uso de la cuenta de textos

Ya estás dispuesto a usar las cuentas. Vamos a ver un par de ejemplos prácticos:

  • Problema 1

    Tenemos un libro de ensayos y hay que encargar a los autores la cantidad correspondiente. Al primer autor le vamos a encargar unas seis páginas. Si hemos preparado en InDesign seis páginas con una caja de texto 28 picas de ancho y 42p6 de alto. El texto va compuesto en Adobe Caslon Pro del 10 al 12 (es decir: Cuerpo 10 puntos, interlínea de 12 pt.)… ¿Cuánto texto necesitaremos para llenarlo?

    Solución

    Llenamos una página con cualquier texto falso (el famoso lorem ipsum puede valer, InDesign dispone de un menú "Texto - Llenar con texto falso" para eso). Nos aseguramos que tien la hoja de estilo adecuada y lo recortamos hasta que no sobre ni falte nada.

    Selecciona ese texto y lo copiamos en Word. Efectuamos la operación de "Herrramientas - Contar palabras" descrita arriba. En el ejemplo de arriba, al tratarse de un libro, la página final puede quedar más o menos llena, por lo que veremos que lo necesario está entre 14.000 y 15.000 caracteres.

  • Problema 2

    Tienes una pequeña novela de una colección de novelas breves que se publican agrupadas de dos en dos. Ésta tiene en Word unos 104.000 caracteres y ocho capítulos. ¿Cuántas páginas va a ocupar aproximadamente?

    Solución

    En esa colección, una página llena de texto de arriba abajo viene a tener unos 2.600 caracteres. Si repartes los 104.000 caracteres del original en páginas (o sea: 104.000 : 2.600) te va a dar que son 36 páginas como mínimo. Ahora bien: En los comienzos de capítulo cabe menos (unos 2.100 caracteres) y los finales de capítulo ocupan una sola página aunque queden sólo diez líneas. Por eso, añadimos a la cuenta una página más por cada capítulo (porque en las página de comienzo y final cabe menos). Resultado: Esa novela en esa coleción va a necesitar unas 44 páginas, página arriba o abajo.

    Por cierto, que aplicando esto al problema 1, si el autor nos escribió unos 14.000 caracteres (unos 8 folios), ya vemos cómo descubriremos que debemos asignarle unas seis páginas (¿o no?).

    (Si surge la ocasión pondré algunos ejemplos más, espero que no se me haya colado ningún error en los números. La teoría es buena pero yo soy muy de letras).

Conclusión

En realidad, estamos hablando de unidades (folio, línea, matrices) casi arbitrarias, ya que se basan en convenciones y usos ya desaparecidos (o casi).

Pero son útiles porque es conveniente (y comprensible) seguir diciendo: "Tu entrevista tendrá diez folios y eso es lo que se suele dar a los textos más largos", y que el redactor que lo reciba sepa que eso serán 18.000 carácteres (incluyendo blancos).

Además, para el diseñador es útil saber que, por ejemplo, de media en su revista una página llena de texto al 100% tendrá unos tres folios, por lo que esa entrevista de diez folios van a necesitar al menos cinco páginas (tres para el texto y dos para que luzcan algo las fotografías, sumarios y un poco de blancos para que el ojo del lector no se agote).

Cuando se trabaja con una tipografía habitual, conviene saber cuánto texto cabe en una página, en una columna, en un despiece de tipo medio… Hay redacciones y talleres donde alguien se ha tomado la molestia de hacer tablas y pegarlas en un par de sitios para tenerlas a la vista.

Por algo será Eye

Sobre Microsoft Word

Te puede parecer fuera de lugar hablar de un procesador de textos y de cómo usarlo. Hay dos motivos:

  • Todo el mundo lo tiene y lo usa. Así de simple. Si no lo tienes, el procesador que uses (Open Office, WordPerfect, etc…) tendrá una función similar y sabrás qué buscar y donde.

  • Los autores y redactores no maquetan. Cuando se encarga un texto hay que indicar la forma adecuada de sabér que se ha alcanzado la cantidad necesaria. Y, como todo el mundo tiene Word, es fácil explicarles cómo se hace.

El conteo de texto en otros programas

[Por añadir, pero no esperes mucho].

Qué es el planillo de una publicación y para qué sirve

Por Gustavo Sánchez, otoño de 2006

Cuando se crea una publicación multipágina con varios elementos de maquetación o diseño dentro de ellas, es complicado controlar la producción de las partes que la componen.

La respuesta a la necesidad de controlar las partes que componen las publicaciones de más de una página se llama planillo (inglés: flatplan).

Un planillo es básicamente un dibujo esquemático de las páginas de la publicación colocadas en sucesión y con los elementos principales que afectan a la producción señalados de algún modo.

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En ese esquema, se va indicando cómo se encuentra cada página o grupo de páginas con respecto a la producción: En elaboración, ya editadas, cerradas, enviadas a la fotomecánica, etc…

En ese esquema también es posible indicar qué páginas pueden llevar elementos de color, tintas planas, imágenes, etc… y cuáles, no.

La idea es que cualquiera, de un vistazo al planillo pueda saber en qué estado de producción está la publicación.

tipos de planillo

Aunque hay muchas formas de hacer y llevar un planillo, desde el punto de vista de un editor o diseñador gráfico hay dos maneras que son las más usuales. Cada una tiene sus ventajas e inconvenientes.

Planillo con miniaturas de páginas

Ésta es posiblemente el más corriente. consiste en un papel en el que se han dibujado miniaturas de las páginas y se ha marcado el contenido esencial de cada una, publicidades incluidas.

Cuando se va acabando, se va tachando en diversos colores; por ejemplo: Nada si no se ha tocado, amarillo si se está maquetando, verde si ya se ha pasado a redacción para ajustar, rojo si se ha cerrado y enviado a fotomecánica…

Ventajas

  • Dependiendo del tamaño de las miniaturas, es fácil representar la distribución de los elementos del diseño como imágenes, despieces de texto, etc…

    Eso ayuda mucho a imaginar el ritmo del diseño dentro de la publicación.

  • Al poder representar los elementos que componen la página, permite controlar el estado de cada pieza por separado (en un periódico diario, ver si se ha cerrado una columna pero no el artículo principal, por ejemplo).

  • Facilita mucho indicar qué tipo de elementos pueden intervenir en una página (anotaciones sobre las tintas disponibles, sobre las imágenes o de cualquier otro tipo).

Inconvenientes

  • Cuando las páginas son muchas se vuelve muy difícil de manejar.

    En ese caso, es fácil indicar demasiadas cosas que no son necesarias. No es posible controlar la publicación de un sólo golpe de vista.

  • Rehacerlo y mover temas o bloques de contenido se vuelve complicado.

  • Es difícil ver la partición por pliegos.

  • Si no se es disciplinado, pueden indicarse tantas cosas que pierda su finalidad y se convierta en una guía del diseño más que en un planillo.

Planillo de estadillo con casillas

Este tipo de planillo es un poco más inusual de ver, pero para algunos tipos de publicaciones (revistas con mucha paginación, por ejemplo) es extremadamente útil.