Por Mauro Boscarol, 18 de octubre de 2007.
Dos estímulos de color separados en el tiempo o el espacio se perciben como dos colores distintos. Si dos estímulos se ven al mismo tiempo o en el mismo espacio, el sistema visual no logra distinguirlos y los percibe como un único color. Este fenómeno se llama mezcla o síntesis aditiva.
El modo más habitual de ilustrar este fenómeno es proyectar dos luces de color y superponerlas parcialmente sobre una pared oscura. Si se ven independientemente, ambas luces producen percepciones de color distintas, mientras que si se superponen producen la percepción de un tercer color. Naturalmente, el resultado de la mezcla varía si se varían la intensidad de los estímulos mezclados.

En este gráfico podemos ver la mezcla aditiva de una luz verde y otra roja. En la primera imagen (1), la luminancia de la luz roja prevalece, por lo que la luz de la mezcla se ve anaranjada. En la segunda imagen (2), la luminancia de ambas luces es igual, por lo que la luz de mezcla se ve amarilla. En la tercera imagen (3), predomina la luz verde, por lo que la luz de mezcla se ve amarillo verdosa.
Es de destacar que este comportamiento es distinto al de la superposición de sonidos. Una única nota musical de un acorde se puede percibir de forma individual, mientras que el sistema visual no es capaz de individualizar los colores que componen un color.
La mezcla o síntesis aditiva se explica por el modo en el que el sistema visual responde a los estímulos de color. La distribución espectral de un estímulo produce la activación de los conos, mientras que la distribución espectral de otro estímulo provoca otra estimulación distinta. La distribución espectral que es la suma de las dos precedentes produce además otra activación. Si los dos estímulos originales se ven independienteemente, producen dos percepciones de color distintas. Si se ven a la vez, producen una tercera sensación de color, que es a su vez distinta.
Por ello, la síntesis aditiva ni es un mecanismo físico que se refiera a la luz misma (los estímulos de color no varían), sino que es un mecanismo biológico que tiene que ver con nuestro sistema visual.
Por Mauro Boscarol, 18 de octubre de 2007.
![]()
La mezcla o síntesis aditiva se puede dar en el espacio o en el tiempo. La mezcla en un medio espacial es un fenómeno muy usual. El funcionamiento de los monitores de ordenador, por ejemplo, se basa en ella. Los píxeles de la pantalla son tan pequeños que son individualmente indistinguibles para el ojo del obsevador y se funden al incidir sobre un sólo fotorreceptor.

A finales del siglo XIX apareción en el impresionismo francés una corriente llamada puntillismo (pointillisme). Sus seguidores (los principales eran Georges Seurat y Paul Signac), pintaban poniendo muy juntos (pero no superponiendo) puntos de color. Una variante del puntillismo era el divisionismo (cuyos principales representantes eran los italianos Pelizza da Volpedo e Giovanni Segantini).

Las tramas de impresión por cuatricromía se basan en ese mismo principio, en las zonas en las que los puntos de la trama no se superponen.

Donde se superponen se forman otros colores (con una síntesis sustractiva, no aditiva) que a su vez se mezclan aditivamente.

El arte pop (pop art) de los años sesenta del siglo XX puso de relieve el uso de las tramas en los cómics convirtiéndolas en sujeto de la representación más que en una técnica de la reproducción del color.
Por Mauro Boscarol, 18 de octubre de 2007.
Además de espacialmente, los colores se pueden fundir en el tiempo. Este caso se da cuando los estímulos caen sobre los fotoreceptores en momentos distintos pero tan cercanos (al menos 1/50 o 1/60 de segundo), que el sistema visual los percibe como un único color. De hecho, los cambios son tan rápidos que el sistema visual no llega a mantener el mismo ritmo de cambios y funde los colores.

El mismo James Clerk Maxwell (1831-1879), uno de los fundadores de la ciencia del color, realizó las primeras mezclas mediante síntesis aditiva con una rueda de colores (colour-mixing top) sobre la que se colocaban trozos de papel coloreado con ángulos variables (el dispositivo se conserva hoy día en el Laboratorio Cavendish, en Cambridge (GB)).
Por Mauro Boscarol, 18 de octubre de 2007.

Se puede simular la síntesis aditiva de dos colores en dos capas distintas de un documento en Photoshop usando el modo de fusión "Sobreexposición lineal (añadir)" (dodge (add)):
Crear en Photoshop un nuevo documento RGB; por ejemplo de 200 × 150 píxeles.
Rellenar la capa de "Fondo" con negro RGB "0/0/0".
Seleccionar como color frontal el primero de los dos colores que se deben mezclar aditivamente; en este ejemplo: RGB "136/0/127".
Crear una nueva "Capa de forma" con la herramienta "Elipse". Dibujamos un círculo (mantenemos apretada la tecla Mayusc. mientras trazamos la forma).
Ahora creamos como color frontal el segundo de los dos colores que se deben mezclar aditivamente; en este ejemplo: RGB "127/52/0".
Crear una nueva "Capa de forma" con la herramienta "Elipse". Dibujamos otro círculo y lo desplazamos un poco con respecto al otro.

Ponemos la capa segunda en modo de fusión "Sobrexposición lineal" y ya tendremos una síntesis aditiva de ambos colores.