Cómo registrar el nombre de nuestro sitio web

Qué es un dominio o nombre de dominio

Un sitio web tiene que tener un nombre de dominio. No me refiero al nombre que los usuarios le den, sino un nombre válido para internet, único para la red, que le servirá a todos los aparatos y redes para identificarlo y no confundirlo con otro. Eso es lo que se llama dominio o nombre de dominio. Se compone de una palabra —que puede incluir números—, un punto y una extensión de las reconocidas oficialmente (com, org, net, etc...).

Así este sitio tiene como nombre en la cabecera "Imagen Digital", pero su nombre de dominio es gusgsm.com.

Los registradores

Al crear un sitio web no podemos darle el nombre de dominio que nos de la gana. Los nombres de dominio son un derecho que se compra por un tiempo limitado y sólo pueden tener un único registrante (es decir: Quien lo registra como suyo en un registrador tras pagar la cuota estipulada). Así, si yo hubiera querido ponerle a mi sitio imagendigital.com, hubiera ido a un registrador y tras pagar el precio, hubiera podido usar ese dominio. Como alguien ya lo había hecho antes —es decir, el dominio estaba ocupado—, me tuve que buscar otro nombre de dominio.

Los nombres de dominio son un derecho que se compra por un tiempo limitado y sólo pueden tener un único registrante (es decir: Quien lo registra como suyo en un registrador tras pagar la cuota estipulada). Así, si yo hubiera querido ponerle a mi sitio imagendigital.com, hubiera ido a un registrador y tras pagar el precio, hubiera podido usar ese dominio. Como alguien ya lo había hecho antes —es decir, el dominio estaba ocupado—, me tuve que buscar otro nombre de dominio.

Existen unos organismos y empresas internacionales, los llamados registradores, que mantienen listados de nombres de dominio existentes.

Hay registradores más populares que otros. Los precios, facilidades y calidades de servicio varían, por lo que no es una decisión banal, especialmente si luego quisieramos cambiar de empresa —algunas no lo ponen especialmente fácil.

Los registradores son empresas. No son organizaciones académicas o benéficas. Los hay buenos y menos buenos y, por lo mismo, los hay caros y baratos. Los hay puñeteros si queremos hacer algún cambio y los hay que tienen una interfaz de control del dominio muy confusa.

¿Y si compramos el registro con la empresa que nos da alojamiento?

Es posible. Cuando contratamos espacio para alojar nuestro sitio web a una empresa de alojamiento (hosting), es muy usual que nos ofrezcan además —por un precio extra, evidentemente— el servicio de registrar el dominio que queramos en nuestro nombre.

Si no tenemos de idea de nada de Internet y somos muy vagos o muy torpes con el inglés —por aquello de que hay registradores internacionales— y se nos dan mal las compras en Internet, es una buena idea aceptar este servicio.

Pero, la compra de un dominio es hoy día algo bastante sencillo con la mayoría de los principales registradores. Suele consistir en registrarnos como usuarios, comprobar que el domino está libre y rellenar un par de formularios.

Hacer la operación de registro directamente nosotros tiene la ventaja de que el control del dominio es absoluto. Además hay un detalle importantes: Entre los datos que se solicitan, se nos pedirá que proporcionemos dos direcciones de correo electrónico:

  • Contacto administrativo: Suele ser el propietario del dominio. Cualquier cambio administrativo se hará desde este correo y se dirigirá a este correo.

  • Contacto técnico: En las empresas grandes, suele ser el encargado del servicio técnico. Cualquier problema técnico se hará hacia y desde este correo.

El detalle es que cuando no compramos el dominio directamente sino que es la empresa de alojamiento quien lo compra en nuestro nombre, lógicamente pondrá alguno de sus correos de su servicio técnico como contacto técnico de nuestro sitio web. Estupendo si es una empresa seria y no tenemos ningún problema con ella. Pero, como se trate de una empresa que nos sale rana, cuando tratemos de cambiarnos de alojamiento o de apuntar a otra dirección IP o de cambiar de servidores de DNS o... cualquier detalle... Nos vamos a arrepentir amargamente de no tener como contacto técnico un correo que controlemos nosotros.

La operación de registro

Después de todas estas explicaciones, podemos ver que, una vez decidido el nombre de dominio que queremos, la tarea de registrarlo se compone de tres partes, en este orden: Comprobar que el domino está libre, elegir registrador y comprar el dominio.

  1. Comprobar que el dominio está libre

    Los registradores suelen tener un formulario de búsqueda para comprobar previamente que un registro está disponible para su compra. Los más espabilados suelen ofrecer además del resultado buscado los nombres de otros dominios similares en nombre y extensión. Así, si buscamos sinmayorsentido.com no sólo nos dirán que está libre sino que además nos informarán sobre los equivalentes con las extensiones .org .tk .net o similares.

    Como nota curiosa y si tienes un rato, te sugiero que compruebes a ver si nombres relativamente absurdos o malsonantes están ya registrados. ¡Es increible las cosas que se registran!

    Debo advertir que no es conveniente realizar estas busquedas en otro sitio que no sea un registrador con garantías suficientes. No serías la primera persona que va a comprobar que un nombre duramente pensado acaba de ser okupado por realizar la busqueda en un sitio fraudulento que se dedica a cazar incautos. Por lo mismo no se debe comentar nunca con nadie que no sea de extrema confianza el dominio que queremos registrar y menos en foros o sitios públicos de Internet. No serías el primero al que le pisan la idea por ingenuo.

  2. Elegir registrador

    En el ejemplo que se describe a continuación, el ejemplo de registro se basa en el uso de la empresa estadounidense Godaddy, que es la que uso para varios de mis sitios —durante años he usado Network Solutions, que es una empresa de intachable reputación y solidez. En el caso de Godaddy, mis preferencias se deben no sólo al precio sino también a la comodidad de su interfaz de control de dominios —aunque la estética de macho macarra seguidor de la Nascar es más que cuestionable.

  3. El proceso de compra

    Para comprar un dominio, podemos pagar con cualquier método de pago válida en la red, pero es muy conveniente tener una cuenta de PayPal, que nos permite realizar pequeños pagos en la Red sin tener que proporcionar directamente los datos de nuestras tarjetas de crédito.

    Cuando compramos un dominio, no lo compramos para siempre compramos el derecho a usarlo por un periodo de tiempo. Cuando el plazo caduca, si no lo recompramos, quedará abandonado a disposición de quien quiera comprarlo —si te despistas no sería la primera persona que pierde un dominio—.

    Es usual que los precios por registrar varios años sea menor que por registrar por menos tiempo. No existen registros de dominios menores a un año.

    La opción de comprar privacidad en los datos

    Como hemos comentado, al inscribirnos en un registro, debemos proporcionar algunos datos personales. Ese es un requisito imprescindible y debemos ser veraces —salvo que vayamos a dedicarnos a alguna actividad ilegal, cosa que espero que no ocurra—. El problema es que el registro es público, por lo que nuestros datos personales pueden quedar desprotegidos y expuestos por toda la Red.

    Afortunadamente, la mayoría de los registradores permiten comprar por un módico precio una opción extra de privacidad. Con este método, el registrador guarda los datos, expone su propio contacto oficial y se muestra dispuesto a proporcionar nuestros datos a las personas u organizaciones que puedan solicitarlos de forma legal.

    Esta suele ser una opción recomendable —yo la uso— si no queremos desparramar algunos de nuestros datos por la Red de redes.

    Cuidado con los servicios "extra"

    No voy a exponer el proceso de compra pantallazo a pantallazo, ya que es tedioso y puede variar en cualquier momento. Lo importante es tener claro qué queremos comprar y no comprar nada más.

    Los registradores —todos— suelen ser un poco perros y sus formularios suelen estar llenos de ofertas aparentemente irrechazables —literalmente. No hay manera de desmarcarlas— y muy estridentes.

    Ni caso, nosotros a lo nuestro: Comprar un dominio llamado sinmayorsentido.com. y hacerlo con la opción de privacidad. No queremos "superprivacidad" ni promoción en los motores de búsqueda, ni alojamiento con ellos, ni cuentas extra de correo electrónico ni... nada de nada. Siempre "Continue to registration" y "No, thanks".

    Cuando lleguemos a la pantalla final de compra, donde veremos el importe de compra y las opciones incluidas en el carrito, revisémoslo a fondo y desmarquemos aquellas casillas que no tenemos claras. Si nos equivocamos por defecto, podremos reiniciar el proceso, pero lo pagado quedará pagado.

    Si tenemos muchas dudas y vemos que no nos aclaramos, podemos probar con otro registrador y, si aun así vemos que no podemos, recurramos a la empresa de hosting a ver si ofrece el serviciode registrar en nuestro nombre. Mejor eso que nada.

    Pero, si lo hemos hecho bien —y de verdad que no es tan difícil— seremos los afortunados propietarios de un dominio anual llamado, en nuestro ejemplo llamado sinmayorsentido.com. El coste no debería ser muy superior a unos 22 euros (unos 12 por el dominio y unos 10 por la privacidad —que GoDaddy llama Private Registration Services).

Lo siguiente es montar un sitio web que responda a ese dominio.

El gestor de dominios

En cualquier registrador —sigo con el ejemplo de GoDaddypero es aplicable a otras empresas—, los dominios se gestionan en el llamado "gestor de dominios" (domain manager) o en la solada de "Mis servicios" (My services) o algo similar.

Si nos identificamos como usuarios y vamos al domain manager, allí veremos todos los dominios que hayamos registrado, esperando.

Gustavo Sánchez Muñoz (libre reutilización)

[© Gustavo Sánchez Muñoz] Gustavo Sánchez Muñoz (también identificado como Gusgsm) es el autor del contenido de esta página. Su contenido gráfico y escrito se puede compartir, copiar y redistribuir total o parcialmente sin necesidad de permiso expreso de su autor con la única condición de que no se puede usar con fines directamente comerciales (es decir: No se puede revender, pero sí puede formar parte como citas razonables en trabajos comerciales) y los términos legales de cualquier trabajo derivado deben ser los mismos que se expresan en la presente declaración. La cita de la fuente con referencia a este sitio y su autor no es obligatoria, aunque siempre se agradece.