¡Este @#%! documento no se imprime!

        gusgsm, 2002.

        (Procedimientos de urgencia para lograr imprimirlo)

        Esta es una lista ordenada de las cosas que debes mirar o intentar cuando un documento no se imprime en una impresora. Está enfocado sobre todo a personas que trabajen con documentos de artes gráficas o diseño, pero muchas de las cosas que aquí se dicen pueden ser de aplicación general.

        La violencia no es una opción.

        Aviso previo importante: La lectura de estas líneas no garantiza que tu problema se vaya a resolver. Y su autor tampoco se hace responsable de los daños que puedas causar a tus documentos, programas, aparatos y persona si las sigues. Cualquier cosa que hagas, lo haces por tu cuenta y riesgo, y porque eres mayor de edad.

        Si te fríes los dedos tocando enchufes, estropeas un aparato de varios cientos de euros (o su equivalente en tu moneda local) o pierdes un documento imprescindible para tu trabajo, será responsabilidad tuya exclusivamente. Quedás advertido.

        Dicho lo cual…

        Problemas de impresora

        En la cadena formada por Impresora - cables - ordenador, el primer elemento que debes mirar es la impresora. Si la impresora no llega a encenderse o se enciende mal, mira el cable de alimentación. Si tienes otro, cámbialo y comprueba de nuevo el aparato. Entonces, si la impresora dispone desde el mismo aparato de la posibilidad de imprimir una página de prueba, hazlo. Si no imprime nada, el fallo es de la impresora.

        Ahora, antes de nada, apaga la impresora y el ordenador, cuenta diez, enciéndelos de nuevo y vuelve a intentarlo. Esta tontería hace milagros.

        Mira los sistemas de diagnóstico de la impresora (luces que parpadean, mensajes en pantallas de cristal, etc...). Si dan error y no sabes que significan, usa el manual. Si no dispones de manual, busca la página del fabricante en Internet y mira a ver si dispone de información al respecto. Los fallos más usuales son:

        • La impresora está "fuera de línea" (off-line). Aprieta el botón de On-line.

        • El cargador de papel está vacío, casi vacío o demasiado lleno. Pon la cantidad adecuada.

        • El papel está mal colocado o su tamaño o tipo son inapropiados (demasiado grande, demasiado duro…). Pon el adecuado.

        • La bandeja de papel no está bien metida (se ha forzado o no está metida hasta el fondo). Sitúala bien.

        • La tinta se ha agotado o está seca. Cambia la tinta y limpia lo que proceda.

        • La tinta se ha cargado mal o no corresponde al modelo. Cámbiala

        • Los cabezales de impresión u otros sistemas están deteriorados (en este caso, llamar al servicio técnico o sustituir las piezas correspondientes).

        • Los rodillos internos están atascados con trozos de papel o suciedad en general. Despéjalos si te crees capacitado.

        • Alguien ha tocado dentro de la impresora y ha dejado alguna pieza mal colocada o suelta. La impresora está mal cerrada. Revísalo (Nunca toques dentro de una impresora sin apagarla antes y sin desenchufar).

        Si la página de prueba se imprime, entonces el problema está más adelante en la cadena de aparatos. Comprueba que los cables de conexión entre la impresora y el ordenador están bien conectados y son los adecuados. Lo mismo vale para los cables de Red. En caso de duda, cambialos y vuelve a intentarlo (reinicia ordenador e impresora antes).

        Problemas de sistema

        El siguiente elemento en la cadena es el sistema operativo y su comunicación con la impresora. En el programa de textos más sencillo que tengas, escribe unas palabras y mándalo a la impresora. Un simple "hola", bastará. Si se imprime correctamente, quiere decir que, en principio, la impresora tiene sus controladores como es debido y que debes pasar al siguiente apartado. Si no es así, prueba estas medidas:

        • Los controladores (drivers) de la impresora están mal instalados, no corresponden o se han corrompido. Borra la impresora y reinstálalos. Es mejor eliminar e instalar de nuevas que hacerlo sobre una instalación antigua. Reinicia el ordenador y vuelve a intentarlo. Si hubiera controladores más modernos en la página web del fabricante, instalarlos podría ser una buena opción.

        • Una causa muy usual de problemas la forman las fuentes de tipos de procedencia "dudosa". Son esas tipografías gratuitas conseguidas "de aquí y de allí" en Internet o de algún amigo. No proceden de fabricantes serios y por tanto no siguen criterios de calidad en su elaboración. Pueden dar muchísimos problemas, incluso al sistema operativo. Por si acaso, desactiva todas las fuentes salvo las propias del sistema (que son imprescindibles para su buen funcionamiento). Renicia el ordenador e intenta de nuevo imprimir.

          Si lo consigues, ve reinstalando fuentes por lotes hasta que vuelva a fallar. Habrás localizado al culpable. Tira esa fuente y no la vuelvas a usar.

        • El sistema operativo está deteriorado más allá de toda esperanza. Se comporta de forma errática incluso después de reiniciar. Ejecuta las operaciones usuales de mantenimiento (borrado de ficheros temporales, pasada de herramientas de desfragmentacón de discos, pasada de antivirus, eliminación de programas residentes innecesarios...). Si todo eso no funciona, quizá deberías plantearte una reinstalación generalizada o reponerlo desde una imagen del disco duro hecha anteriormente con un programa adecuado. Si después de una reposición y formateo total los problemas siguen, podrías incluso estar ante un problema físico (RAM en mal estado, placa base defectuosa…)

        En este caso, obviamente, deberás buscarte otro ordenador hasta que puedas arreglar el tuyo. Graba el trabajo si puedes y hazlo.

        Problemas de programa

        Si has llegado hasta aquí, el siguiente sospechoso es el programa. Crea un documento nuevo que sea simple en dicho programa e intenta imprimirlo. Si dispones de un documento anterior que sepas que se imprime sin problemas, inténtalo con ése y mira a ver cómo sale.

        Si el documento de prueba sale bien, entonces el sospechoso pasa a ser el documento que no se imprime. Si no es así, prueba con estas medidas:

        • Muchos programas modernos tienen un fichero con las "Preferencias" de uso (Photoshop, Quark XPress, Illustrator...) No es raro que estas se estropeen. Tíralas, reinicia el programa y vuelve a intentar la impresión.

        • ¿Te has fijado si tu impresora admite el tipo datos que le estás enviando? Es decir, no le estarás enviando datos PostScript (Quark XPress, por ejemplo) a una impresora no PostScript, ¿verdad? No le pidas peras al olmo. Tampoco le pidas que haga más de lo que puede ni que lo haga más deprisa de lo que puede.

        • ¿No logras imprimir nada? El programa se ha corrompido o el sistema operativo no se enterá de que está ahí. Desinstálalo, reinstálalo, reinicia el ordenador y vuelve a intentar la impresión.

        • Si incluso despúes de esta medida tan drástica, no se imprime, reinstala una vez más los controladores de la impresora. Si aún así, insiste en no imprimir nada bien, me temo que reinstalar el sistema operativo podría ser una buena opción.

        Problemas de documento

        Ya vamos acotando mucho. Puede que el documento en sí se haya corrompido (es decir que su complejo interior haya sufrido un daño en su estructura casi irreparable). También puede ser que un elemento del documento sea conflictivo o que un procedimiento en su elaboración haya sido erróneo o improcedente. Haz lo siguiente:

        • Haz un nuevo documento en blanco. Copia el contenido del documento conflictivo en ese nuevo documento. Haz un "Guardar como...". e intenta imprimir el nuevo documento. Si eso no funciona, ve borrándole los elementos o partes que creas que pueden ser la causa del problema. Los sospechosos habituales son los gráficos de cualquier tipo o, en su ausencia, los cuadros complejos de texto.

          Cuando consigas imprimir así, habrás encontrado el elemento conflictivo: El último que borraste.

        • Si el documento es de Quark, ábrelo una vez apretando la tecla Ctrl (Windows) o Cmd (Mac). Así actualizarás las imágenes. Sálvalo y ciérralo. Vuelve a abrirlo apretando la tecla Alt (Windows) o Opción (Mac). Intenta imprimirlo ahora.

        Problemas de objeto

        Bueno, si has llegado a este punto, es que el documento tenía un objeto o secuencia que lo volvía problemático y ya lo has localizado. La cuestión ahora es si puedes prescindir de él (lo más fácil y conveniente) o si tienes que arreglarlo de algún modo.

        Si tienes que arreglarlo, estas son algunas soluciones habituales:

        • Si el objeto es una imagen que contiene algún trazado, texto o vector y te es muy urgente imprimirlo, intenta abrirlo en Photoshop. Rasterizalo a una resolución lo bastante alta como para que no se note e imprime eso. Sólo será página a página y no es una buena solución. Es un apaño.

        • En el caso de imágenes y/o textos complejos una buena opción es convertir ese objeto a PDF con los parámetros adecuados en Acrobat Distiller y luego volver a colocarlo en nuestro documento. Mejor aún, conviértelo todo a PDF e imprime eso.

        • Si el elemento conflictivo es una imagen, ábrela en Photoshop e intenta cambiar su formato o modo de color. Los ficheros Tiff (sin opciones avanzadas) suelen ser los que dan menos problemas en Quark.

        • Si el elemento conflictivo es un EPS vectorial, intenta abrirlo con Illustrator o Freehand y guardarlo como una versión inferior o un nivel PostScript más bajo (pudiera ser que, por ejemplo, intentes imprimir en un aparato de nivel 2 cosas de nivel 3).

        • Si se trata de un documento en colores de Illustrator, Quark o Freehand, comprueba que no estás usando definiciones de color mezcladas (RGB con CMYK y tintas directas). Pudiera ser que eso confunda al programa.

        • Si estás en un programa de dibujo vectorial, situa el valor de curvatura (flatness) en un valor un poco más alto (que será menos complicado de procesar). A lo mejor el objeto era demasiado complejo. También busca en las preferencias la opción de partir trazados largos o complejos (para que sean más simples).

        Si, pese a todo, sigues sin poder imprimir y ya has visto que todo está correcto, pudiera ser que tu ordenador no tenga memoria RAM o potencia de proceso suficiente. A veces documentos EPS verdaderamente complicados pueden tardar una eternidad. Dale tiempo y, mientras tanto, ve pensando en actulizar tus aparatos.

        Buscar más ayuda

        • Escríbe en un papel un resumen claro, sencillo y completo de la situación. Especifica el modelo de impresora, el de ordenador, el sistema operativo, el tipo de documento, etc... Si tienes algún mensaje de error (en la impresora o en el ordenador), apuntalo claramente y en qué momento aparece.

        • Busca en Internet documentación sobre tu problema. Usa las claves del resumen para buscar. Ten en cuenta que demasiadas claves restringen demasiado la búsqueda y demasiado pocas no ayudan lo bastante. Buscar claves en distinto orden suele dar resultados diferentes.

        • Con el resumen que te has hecho, busca ayuda en un foro técnico o de usuarios avanzados. Suelen funcionar bastante bien siempre que seas educado y, sobre todo, claro y conciso.

        • Graba el documento en donde puedas e intenta imprimirlo desde otro ordenador. Más tarde arreglarás el tuyo. En las grandes ciudades existen centros de impresión y alquiler de ordenadores, por cierto.

        Si no has entendido nada o casi nada de lo que ponía hasta aquí, es que la tarea supera tu capacidad. Admítelo y busca a un profesional que sepa resolver el tema. No será gratis, por supuesto.

        Lo qué no debes hacer

        • Nunca toques el interior de un aparato electrónico que esté encendido y enchufado a la red electrica.

        • Nunca borres un programa o parte de el ni desinstales nada sin comprobar antes que tienes los discos o archivos necesarios para reinstalarlo.

        • Nunca toques nada (ni programas ni aparatos) si no sabes qué estás haciendo. Llama a alguien que sepa.

        • Nunca introduzcas un objeto punzante o cortante dentro de aparatos delicados.

        • Nunca golpées un aparato delicado con la (vana) esperanza de que con ello comience a funcionar.

        • Nunca fuerces una pieza ni esperes a que cruja bajo presión.

        • Nunca coloques aparatos electrónicos cerca de fuentes de calor o magnetismo.

        • Nunca manejes líquidos (café, refrescos…) y aparatos electricos al mismo tiempo.

        • Nunca instales programas nuevos cinco minutos antes de imprimir un trabajo importante.

        • Nunca te quedes sin tinta y papel de reserva.

        • Nunca dejes la impresora sin el mantenimiento necesario.

        • Nunca dejes el ordenador a personas de las que no te fíes como usuarios.

        • Nunca dejes tu clave de administrador. A nadie. Nunca.

        • Si no está roto, no lo arregles.

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