Términos relacionados →  InDesign , Administración del color , Impresión , Perfil ICC , Calibración , Papel .




Hasta ahora, hemos hablado de la gestión de color en pantalla. Ahora vamos a hablar de dos aspectos complementarios pero no iguales: La impresión y la exportación de documentos para imprenta, pantalla y dispositivos móviles.

Necesitamos calibrar la impresora

Para poder tener una salida impresa en la que exista una verdadera gestión del color debemos tener una impresora calibrada, del mismo modo que para ver en pantalla correctamente necesitábamos calibrar el monitor. Si la calibración de monitores está todavía poco extendida, la de impresoras o aparatos de impresión es aún menos usual entre usarios que no sean empresas de impresión.

Calibrar una impresora.

Afortunadamente, los espectrofotómetros necesarios para calibrar una impresora de consumo o de nivel medio son cada día más asequibles. Ahora bien, del mismo modo que un monitor mal o limitado no puede representar colores que caigan fuera de gama, no podemos pretender usar para hacer pruebas aparatos o papel que no consigan abarcar los colores de los aparatos que queramos simular. Tampoco podemos usar una impresora de funcionamiento irregular y de calidad insuficiente. Lo mismo se puede decir de los papeles de baja calidad: No se pueden usar para hacer pruebas de color.

Advertencia: Debemos recordar siempre que el perfil de color de un aparato de impresión no representa sólo al aparato, sino a la suma de aparato-tintas-papel —de hecho, si nos ponemos muy finos, la lineatura debe incluirse en este conjunto—. Cada cambio de uno de los componentes debe representarse mediante un nuevo perfil. Y, como los aparatos tienden a variar con el tiempo, el proceso debe repetirse de vez en cuando para recoger los cambios que se puedab haber producido: Limpiamos el aparato, lo equilibramos y afinamos si fuera necesario para que funcione en las mejores condiciones y entonces construimos el perfil.

Cuando creemos un perfil de este tipo, conviene añadir la fecha, tipo de impresora y marca de papel en el nombre del perfil para no confundir unos con otros. Así, un nombre apropiado podría ser "epson7900_galgo120g_2015_02_19", por ejemplo.

El método de impresión depende de nuestros objetivos

Un programa tan avanzado como InDesign permite satisfacer pretensiones distintas para un mismo documento, en cada caso el procedimiento es distinto. Aquí no voy a describir cómo imprimir separaciones ni cómo tratar detalles profundos de los ángulos de tinta. Ni tengo conocimientos para ello ni es mi pretensión en estas páginas.

Lo que se describe es razonablemente sencillo: Usar InDesign para imprimir con una impresora y para hacer pruebas de color de nuestos trabajos todo lo razonablemente correctas que se pueden hacer sin llegar a emplear programas y maquinaria espacializados, lo que también queda fuera de mis objetivos.

  • Imprimir un documento lo mejor posible en nuestra impresora

    Si lo queremos es imprimir en nuestra impresora un documento agradable a la vista, que aproveche lo mejor posible las opciones de la impresora que tengamos conectada al ordenador y ver de antemano cómo va a salir impreso —esta es la esencia de la gestión del color, ¿no?—, lo primero es establecer como "Espacio de trabajo" CMYK el perfil de la impresora con el papel que estemos usando; por ejemplo: El perfil de nuestra impresora con nuestro papel "epson7900_galgo120g_2015_02_19" sería, siguiendo el ejemplo anterior, el perfil que debemos poner como espacio de trabajo. Ese es nuestro espacio de trabajo y a él nos debemos atener. El trabajo así ajustado sería fiel a lo que va a salir por nuestra impresora, pero sólo a ésa impresora con ese papel. Obviamente si el trabajo viene ajustado para otro CMYK habrá una discrepancia de perfiles, que ya hemos explicado cómo resolver.

    Obviamente, si no hemos calibrado y perfilado el trío impresora-papel-tintas no vamos a poder avanzar. El espectrofotómetro es imprescindible.

    Cuando vayamos a imprimir, vamos el menú "Archivo - Imprimir" y hacemos estos ajustes:

    • En el apartado "Color" de la zona "Salida" del menú "Archivo - Imprimir", elegimos la opción "CMYK compuesto". De este modo, InDesign aplicará la gestión del color sobre la marcha al imprimir, cambiando los colores y traduciendo las imágenes RGB a la variante de CMYK de nuestra impresora. Si eligiésemos "No cambiar compuesto", eso no ocurriría.

      Advertencia: Al imprimir con cualquiera de las opciones de color "compuesto, la sobreimpresión se desactiva en la mayoría de los dispositivos, por lo que al hacer este tipo de impresiones o de pruebas de color conviene marcar la casilla "Simular sobreimpresión del apartado "Salida". por el contrario, cuando usamos "No cambiar compuesto o cualquier tipo de separaciones, esta opción se desactiva automáticamente.

    • En el apartado "Gestión de color" de ese menú, elegimos la opción "Documento". El perfil de color que aparecerá será el espacio de trabajo correspondiente al tipo de impresora (RGB o CMYK)
    • En el apartado "Administración de color" de esa misma zona, escogemos la opción "Dejar que InDesign determine los colores". Debemos asegurarnos al mismo tiempo de que la impresora tiene desconectada cualquier forma de gestión del color para que no haya una doble corrección que arruine el resultado impreso.
    • En la zona desplegable "Perfil de impresora" debemos elegir, una vez más, el perfil de la impresora, ése mismo "epson7900_galgo120g_2015_02_19" que establecimos como espacio de trabajo.

    Así obtendremos el mejor resultado predecible posible en esa impresora con ese papel... y en ningún otro sitio. Porque insisto: Esos ajustes y ese perfil son buenos sólos para esas circunstancias.

  • Imprimir una prueba de color de un trabajo externo

    Una prueba de color es la simulación en un aparato A como va a ser el resultado de imprimir en un aparato B. Si lo que queremos es imprimir una prueba de color —usualmente la simulación del resultado de imprimir con una máquina de impresión comercial, como una rotativa—, el procedimiento es completamente distinto al anterior. Nuestra impresora es el aparato A y la rotativa el dispositivo B. Necesitamos los perfiles de color de ambos aparatos.

    Además necesitaremos que el perfil de la impresora A sea más amplio que el perfil del aparato de destino B. Para que lo entendamos: Si cada perfil o especio de color se puede representar como una figura tridimensional, el perfil del aparato B que queremos simular debe caber por completo dentro de la figura representada por el perfil de la impresora A con el papel que vayamos a usar para las pruebas. Eso quiere decir que todos los colores que queremos simular serán reproducibles por nuestra impresora —no entro en detalles como que sea un perfil sin saltos ni escalones—.

    Una vez tenemos instalados los dos perfiles, establecemos como "Espacio de trabajo" CMYK el perfil del aparato B, en el que el trabajo final se va a reproducir.

    Cuando vayamos a imprimir, vamos el menú "Archivo - Imprimir" y hacemos estos ajustes:

    • En el apartado "Color" de la zona "Salida" del menú "Archivo - Imprimir", elegimos de nuevo la opción "CMYK compuesto". De este modo, InDesign aplicará la gestión del color sobre la marcha al imprimir, cambiando los colores y traduciendo las imágenes RGB a la variante de CMYK de nuestra impresora. Hará lo mismo automáticamente con las tintas directas que pueda haber en el documento y no habrá necesidad de convertirlas en CMYK. También conviene marcar la casilla "Simular sobreimpresión"

      Si eligiésemos "No cambiar compuesto", la opción de hacer "Prueba" no estará disponible.

    • En el apartado "Gestión de color" de ese menú, elegimos la opción "Prueba". El perfil de color que aparecerá de nuevo el espacio de trabajo, que en este caso se corresponderá con el dispositivo B, que queremos simular con nuestra impresora A.
    • En el apartado "Administración de color" de esa misma zona, volvemos a seleccionar la opción "Dejar que InDesign determine los colores". Y siempre nos aseguramos de que la impresora tiene desconectada cualquier forma de gestión del color para que no haya una doble corrección que estropee el resultado impreso.
    • En la zona desplegable "Perfil de impresora" debemos elegir, una vez más, el perfil de la impresora, ése mismo "epson7900_galgo120g_2015_02_19" que establecimos como espacio de trabajo.
    • Para terminar, marcamos la casilla "Simular color del papel". Esta opción es clave ya que traslada el color del papel que queremos simular a la prueba impresa. En el caso de papeles de baja calidad, como el papel prensa, este cambio puede ser bastante evidente. Cuando eso ocurre, al evaluar las pruebas o presentarselas al cliente es conveniente recortar las rebabas de papel sin color simulado para que el blanco del papel no distraiga a la vista del blanco simulado, lo que ocurre con mucha facilidad.


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