Notas sobre Ubuntu, Linux, Drupal y demás programas web

      —[ En cierto proceso de escritura...] —

      En estas páginas, en forma de libro web quiero reunir mis notas personales sobre los programas y procedimientos que uso para montar mis sitios web: Ubuntu —la variante del sistema operativo Linux—, Drupal —un sistema de gestión de contenidos web— y otras cosas relacionadas. No son anotaciones para dar lecciones a nadie. Voy aprendiendo con ellas según avanzo. Son más un cuaderno de exploración. Pero necesito anotarlas y es posible que a alguien más le puedan servir de ayuda. Así que, aquí están.

      Así que la respuesta corta a "¿de qué van estas páginas?" es que van de cómo construir y gestionar sitios web flexibles, potentes, seguros y baratos.

      El camino del código abierto

      La elección de una vía u otra para solucionar un problema técnico puede tener un matiz ideológico, o puede que no.

      Logotipo del movimiento de Código Abierto.

      En este caso, la respuesta es sí, ya que, además de que en el código abierto se hallan las mejores soluciones técnicas y económicas, seguir la vía de usar programas de código abierto es una respuesta que encaja con las ideas que tengo personalmente del uso de Internet, por confusas o inarticuladas que éstas sean.

      Los sistemas de gestión de contenido web (CMS)

      Con soluciones de código abierto (que no hay que comprar) se pueden hacer sitios web de calidad que admiten la creación y gestión de contenidos de todo tipo —texto, imágenes, sonido, vídeo, etc...—, con gestión muy flexible de usuarios —administradores, moderadores, personas con acceso restringido por zonas...— y con buenas opciones de seguridad —no los altera o consulta cualquiera sin el permiso necesario—. Y todo ello con capacidad de manejarse en distintos idiomas.

      Los programas o conjuntos de programas que hacen todo eso (o una parte de eso) se llaman sistemas gestores de contenido (en inglés Content Management Systems: CMS).

      Hay muchos CMS.

      CMS los hay a patadas, tantos que hay páginas para comparar sus cualidades. Unos buenos y otros malos. De los malos —es decir: de los que tienen fallos y están mal escritos y concebidos— sólo merece la pena correr lejos de ellos y hacerlo lo más rápido posible.

      Eso deja una gran cantidad de CMS muy populares y versátiles. Cada uno de ellos tiene sus ventajas e inconvenientes, porque no todo vale para todo.

      Drupal

      Logotipo de Drupal.

      Entre los principales, destaca uno llamado Drupal. Su principal virtud es que responde a todas las características de flexibilidad, escalabilidad y potencia mencionadas más arriba. Entre sus principales inconvenientes está en que cuesta un poco entrar en él... Aparentemente. Una vez que le hincamos el diente es posible comenzar a obtener resultados muy satisfactorios.

      Ubuntu (Linux) en la nube

      Una vez elegido el sistema con el que vamos a estructurar y gestionar el sitio web queda ver dónde y cómo lo alojamos para que esté disponible en la web.

      Las máquinas virtuales y la nube

      Hasta no hace mucho, el procedimiento es dirigirse a una compañía especializada en alojamiento (hosting) de sitios web que se encarga de todo: Te registran el nombre de dominio y te dan un espacio en sus servidores conectados a la Red. Incluso, muchos de ellos te dan alguna solución con una interfaz que puedes usar para gestionar tus contenidos a través del navegador.

      Eso sigue siendo posible. Pero es caro y da muy poca libertad de acción. Por un coste muy razonable, se puede acceder a una alternativa: Crearse una máquina virtual en la Red y alojar allí nuestro propio servidor.

      Las máquinas donde alojaremos nuestro sitio web son virtuales porque no son ordenadores ordenador físicos. No es una caja con chips y número de serie colocada en una habitación refrigerada en algún lugar. Son modelos de ordenadores creados dentro de otros ordenadores, que están agrupados e interconectados entre si. Del mismo modo que los juegos de ordenadore representan realidades virtuales (modelos inexistentes en el mundo reales), los servidores en la nube representan modelos de ordenadores. Por eso podemos crearlos, ampliarlos, modificarlos y acceder a ellos con tanta facilidad. Porque residen en la "nube informática" que es Internet.

      Para ello hay empresas que tienen granjas de servidores agrupados de los que nos venden por lotes espacio de disco, memoria RAM y capacidad de proceso. Compramos las partes que queramos y allí, en ese espacio inexistente, virtual, alojamos un sistema operativo de nuestra elección (usualmente una variante de Linux) y colocamos nuestros archivos y programas, como si fuera un ordenador físico a la antigua. Los discos que formarán nuestro servidor personalizado pueden estar en máquinas físicas distintas, como ocurre con la memoria RAM o los procesarores. Podemos tener uno, dos o siete procesadores a nuestra disposición. Podemos comprarlos por periodos limitados y dejar de usarlos en periodos de bajo consumo... Compramos potencia según las necesidades dee uso de forma muy precisa.

      Logotipo de Gandi.net.

      Del mismo modo que ocurre en e mundo de los CMS o de los sistemas operativos, empresas que ofrecen estos servicios hay muchas —La misma Amazon incluida—. En mi caso, uso gandi.net —recomendación de Héctor (gracias :) )— pero podría usar muchas otras: Busque, compare y, si encuentra algo mejor...

      Ubuntu, una variante de Linux

      Logotipo de Ubuntu.

      El sistema operativo para un servidor de Internet dificilmente podía ser otra cosa que una variante de Linux. En mi caso, elegí Ubuntu. Las razones básicas para ello son: Es muy popular, tiene mucha documentación y grupos de apoyo, sus usuarios hispanohablantes son muy activos —forman una comunidad muy sólida— y es una de las imagenes de sistema fácilmente utilizables en la empresa de servicios que he comentado más arriba.

      Conclusión

      Esa era la respuesta medio larga. Para la respuesta larga de verdad y en detalle, en las páginas de estas anotaciones que se listan más abajo, se explican los pasos básicos que voy dando para todo ello.

      Por cierto, supongo que querrás saber cuál es el resultado antes de seguir leyendo. Ya lo estás haciendo. Este sitio web y alguno más (coloquialmente.com, por ejemplo) funcionan siguiendo los pasos aquí descritos.

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