Como controlar la posición de títulos y párrafos en las páginas con InDesign

      Errores tipográficos que queremos evitar.

      En diseño gráfico de libros, periódicos y revistas, hay algunos textos que no pueden ocupar determinadas posiciones ni tener ciertas características —títulos partidos entre páginas, líneas viudas y huérfanas, etc… Páginas como las que se muestran en la imagen son inaceptables.

      Adobe InDesign tiene algunas opciones de texto que permiten controlar de forma razonablemente automatizada estos errores. Bien combinadas con otras características son muy útiles para la elaboración de libros con textos largos como las novelas o manuales. Permiten fácilmente un diseño limpio, sin errores tipográficos de bulto como el de la imagen superior.

      El menú de opciones de separación de Adobe InDesign.

      Todas ellas se encuentran en el menú "Texto - Párrafo - Opciones de separación", disponible también en las opciones de los estilos de párrafo.

      No hacen magia gratis

      Sin embargo, como no hacen magia, no son opciones excesivamente utilizadas y en sectores como la prensa impresa su uso es impensable o, como poco, muy peligroso, ya que se basan siempre en que si InDesign se encuentra que no puede cumplir una condición, lo que hará es pasar todo el párrafo que lo impide a la columna o caja siguiente. Por eso hay diseñadores que no las han usado nunca.

      Incoherencia tipográfica causada por las opciones automáticas.

      En cualquier caso, bien o mal usadas, nunca sustituyen a la atenta revisión de un ser humano que repase que no han producido ningún error mayor del que pretendían solucionar.

      1. Forzar que un tipo de texto ocupe siempre una misma posición

      Asignar a un estilo de texto el comienzo de párrafo obligado en una posición determinada de las páginas es una opción muy útil en cualquier tipo de libro.

      Por ejemplo, podemos pedirle a InDesign que todos los textos que tengan aplicado el estilo "Título de capítulo" comiencen obligatoria y automáticamente en página izquierda, o en la siguiente página. De esa forma, nos aseguramos de que determinados textos ocuparan siempre una posición preferente. Y, si queremos cambiarlo, podemos hacerlo de un golpe alterando esa característica en la hoja de estilo correspondiente.

      En la página que veíamos arriba, sin embargo, esto no arreglaría el problema, ya que obligaría a que todos los capítulos se iniciasen en una página nueva —lo que es correcto pero no siempre es lo que queremos, ya que en muchos libros los apartados son breves y, además de no quedar bien, no queremos desperdiciar mucho papel.

      Por lógica, ésta opción predomina sobre todas las de este cuadro de diálogo.

      2. Evitar que los párafos se partan entre páginas

      En ese caso, lo que deseamos evitar es que los párrafos se partan: Si tenemos un título de dos o más líneas, es un error que caigan a mitad entre dos páginas. La solución es marcar la casilla de "Conservar líneas juntas" con la opción "Todas las líneas del párrafo".

      De esa manera, si InDesign tuviera que partir el párrafo del título porque no cupiera en la caja o columna, lo que haría sería pasar todo el párrafo completo a la primera caja o columna en la que sí quepa entero.

      Esto muchas veces planteará otros problemas, pero hablaremos de ello más adelante.

      3. Evitar automáticamente las líneas viudas y huérfanas

      Otro par de errores que podemos evitar con estas opciones automáticas es la presencia de líneas viudas y huérfanas.

      Viudas y huerfanas; errores tipográficos que queremos evitar.

      Para impedir las líneas huérfanas, marcamos la casilla de La solución es marcar la casilla de "Conservar líneas juntas" con la opción "Al final del párrafo" y le damos el valor ""2". De esa manera le decimos a InDesign que si fuera a quedar una línea de comienzo de párrafo aislada a final de columna, la pase a la columna o caja siguiente, dejando el texto de esa columna colgando, con una línea de menos.

      Una vez más, cambiamos un problema por otro, pero insisto en que hablaremos de ello más adelante.

      Para impedir las líneas viudas marcamos la casilla de La solución es marcar la casilla de "Conservar líneas juntas" con la opción "Al principio del párrafo" y le damos el valor ""2". De esa manera le decimos a InDesign que si fuera a quedar una línea de final de párrafo aislada a comienzo de columna, pase todo el párrafo a la columna o caja siguiente, dejando el texto de esa columna colgando, con las líneas de menos que formen todo el párrafo.

      Los errores que se pueden producir con esta opción son muchos, pero habrá que solucionarlos y son menores que dejar que se nos escapen líneas viudas.

      4. Evitar posiciones extrañas de determinados tipos de párrafo

      En la búsqueda de la precisión tipográfica, otro de los defectos que queremos evitar es que los títulos de apartados queden en posiciones demasiado cercanas a los finales o comienzos de página, con apenas un par de líneas de texto general por encima o por debajo.

      Para solucionar esto, podemos emplea la opción "Conservar con las siguientes líneas", donde podemos especificar un valor entre "0" y "5".

      De ese modo, si queremos por ejemplo que antes o después de cada apartado haya al menos tres líneas, ése es el valor que debemos indicar. Una vez más, si InDesign se encuentra que no puede cumplir la condición, lo que hará es pasar todo el párrafo que lo impide a la columna o caja siguiente.

      Pero causan problemas...

      Y así llegamos al problema que plantea el uso de todas estas opciones: Como InDesign pasa todo los parrafos que impiden el cumplimiento de una opción a la columna o caja siguiente se producen blancos no deseados e incontrolados —ya que aparecen de modo automático.

      Algunas soluciones

      Estas son algunas de la soluciones posibles aplicables para ajustar los textos, tengan o no estas opciones aplicadas.

    • Moderación en el uso de estas opciones

      La primera solución es obvia: Una solución no debe causar más problemas de los que soluciona. Además, como son opciones condicionales, si acumulamos muchas condiciones, multiplicaremos los problemas.

    • Aceptación de los errores leves

      La segunda solución es casi obvia: Hay errores que no son realmente graves. Si nos marcamos unos criterios excesivamente estrechos podríamos no poder cumplir las expectativas del trabajo. Debemos decidir qué errores consideremos importantes y dejar de lado los otros para, si viene al caso, corregirlos puntualmente a mano.

      Los principales errores que podríamos plantearnos aceptar son:

      • Líneas huérfanas

        Hoy en día, la presencia de líneas huérfanas se suele pasar por alto dependiendo del contexto: En un diálogo de personajes de una obra de teatro queda mal y se debe evitar pero en el flujo de una narración es aceptable. (Este es un error que se puede solucionar con el método al final de esta página)

      • Cajas de texto levemente desiguales

        En un libro que la caja de texto de una página tenga un tamaño levemente desigual que su antagonista en la página contraria puede ser aceptable. Hablamos de una línea de texto general de diferencia o de algo más si una de las dos tiene un títular al comienzo. En el primer caso, es mejor dejar la diferencia abajo (las patas no alinean igual). En el segundo caso, es mejor dejar la diferencia arriba, ya que la diferencia en el cuerpo tipográfico esconde la diferencia.

        Si no fueran fallos aceptables y quisiéramos soluciones rápidas, podríamos plantearnos aplicar alguna de las soluciones que se explican a continuación.

      En resumen, debemos elegir aquellos errores que consideremos importantes y dejar de lado los otros para, si viene al caso, corregirlos puntualmente a mano.

    • Revisión manual

      Y llegamos a la tercera solución (en ese orden, que no es casual): Revisión. Una vez hayamos aplicado las opciones y soluciones, debemos revisar el texto comenzando por el principio —ya que hay un flujo linea de texto, no tiene sentido comenzar por el final o por cualquier punto intermedio.

      En la revisión, iremos retocando los textos. Las más de las veces no podremos variar el contenido (ya que no seremos los autores) y no tendremos ilustraciones que nos permitirían hacer el ajuste con ellas. Así que habrá que retocar los textos tipográficamente.

      Variación del espacio entre palabras y caracteres

      La leve variación del espaciado entre palabras y caracteres, y de la escala horizontal de los caracteres son herramientas básicas del maquetador digital en el ajuste de textos.

      Como los parámetros con los que se puede jugar para ampliar o reducir en una o dos líneas el espacio que ocupa un párrafo son muchos y su cantidad depende de las características concretas de cada caso, lo mejor es evitar la aplicación indiscriminada de formateo local y crear variantes de la hoja de estilo del texto principal.

      Si tenemos una hoja de estilo para el texto general llamada "01. Texto General", creamos cuatro variantes: Dos más apretadas y dos más sueltas — "01. PRIETO Texto General", "01. MUY PRIETO Texto General", "01. SUELTO Texto General" y "01. MUY SUELTO Texto General". Todas ellas basadas en la hoja de estilo "01. Texto General". Sólo les ajustamos los valores lo necesario de acuerdo con sus nombres para que, sin que se note, podamos ganar o perder líneas y ajustar así el texto.

      El límite de modificaciones debería ser tal que si ponemos uno detrás de otro párrafos con las dos hojas de estilo más extremas (MUY SUELTO y MUY PRIETO), no se note que tienen diferencias.

      Dicho de otro modo: De ir aplicando tracking por aquí y por allá y de ir estrechando allí las letras un poquito y… nada de nada. Aplicamos las hojas de estilo

    • Una opción: Justificación vertical de las cajas y espaciado entre párrafos

      Esta es una técnica que algunas personas usan para solucionar los problemas de los que estamos tratando. Consiste en dejar de usar la alineación a rejilla base, aplicar la justificación vertical a las cajas de texto por las que fluye el texto general y establecer un valor de "Límite de espaciado de párrafo" en esas cajas.

      Es una técnica de cierta complejidad y de resultados cuestionables por lo que, de momento, la menciono a efecto de inventario.

    • 5 comentarios

      Muy útil

      Fantástico, quedan muy claros todos los conceptos y además no sólo son válidos para InDesign sino también para los procesadores de texto en general ya que hace años que incluyen hojas de estilo. Saludos

      Util y muy interesante

      Es un tema, que aunque no lo pareza, es bastante delicado, tratándose de libros en los que se busca prolijidad. Estos pequeños pero grandes detalles hacen a un libro y uno puede ver en muchos casos cómo no se los tienen en cuenta. Muy útil lo publicado, además de conocer algunos tips que no los tenía presentes y que me ayudan a solucionar problemas similares que uno los resuelve de otras maneras, y muy rebuscadas.

      Saludos

      Gracias por la entrada, Gus

      Gracias por la entrada Gus, clara e instructiva. En el caso de InDesign se pueden depurar mucho más los errores de composición –como las huérfanas y viudas– con expresiones regulares (GREP). Algo del tipo: "busca cualquier grupo de hasta cuatro letras después de un espacio de separación y antes de un salto de línea".

      Las opciones de partición silábica en InDesign CS 5.0.

      Por otro lado, aunque sea un error menor, no es elegante partir palabras entre columnas o cajas. InDesign tiene esa opción en el menú de separación

      Una opción interesante

      Es verdad. No he tenido en cuenta esa opción por tres razones:

      1. La primera y más importante es que en donde trabajo andamos un pelín rezagados de versiones —estamos ahora justo cambiando— y esa opción no aparece.

      2. La segunda es que es una opción que seguramente reclamaron personas que trabajan con documentos largos como los libros, ya que en una revista o periódico, con sus columnas de textos estrechos y los cierres apresurados, me temo que causará más problemas que soluciones —al fin y al cabo, es un mal menor, como bien indicas.

      3. Y la tercera, es que —e igual aquí digo algo que pone los pelos como escarpias— no estoy muy seguro de desear siempre o automáticamente que las palabras no partan en un cambio de caja o columna. De hecho, muchas veces, en una revista sí es conveniente esa partición ya que el ver la palabra partida puede evitar al ojo la ambigüedad o inseguridad de hacia dónde ir. Sé que eso se debería evitar con un diseño óptimo, pero las prisas y las imposiciones de criterios hacen que a veces, ese mal menor, sea una ayuda al ojo del lector, que no puede equivocarse al pasar de "esa podri-// das patrañas de..." a, por ejemplo "esas podridas // princesas // patrañas".

      Sin embargo, en el caso de los libros me parece una opción muy buena y, personalmente, le doy un diez ;) .

      Muchas gracias por tu aclaración y aportación.

      Gustavo

      PS: He cambiado la captura de pantalla para poner una dentro de mi servidor y coherente visualmente con el resto del sitio, espero que no te importe.

      Añadir nuevo comentario