
En InDesign, estas opciones de inicio de la rejilla base, que muchas personas pasan por alto, no dependen de que estemos hablando de la rejilla base de documento o de la rejilla personalizada de una caja de texto concreta. La manera de alterarla es seleccionar la caja en la que queremos modificar el inicio de la rejilla base (menú "Objeto - Opciones de marco de texto - Opciones de línea base" (también está en el menú contextual que surge al apretar el botón derecho del ratón).

Algunos usuarios creen que la diferencia es meramente cosmética y que se pueden usar indistíntamente. Para estas personas no hay especial razón para usar unas u otras y las alternan con un desparpajo digno de algo más divertido. Y es cierto que para el trabajo al viejo estilo, donde todo se hace a mano, realmente no hay diferencia —cuando no sabes lo que te pierdes es lo que ocurre.
Para los trabajos donde se necesita aplicar los automatismos internos de InDesign, las diferencias entre guías y calles de columnas si tienen implicaciones en la velocidad y seguridad de trabajo… Otra cosa es que se usen.
Vuelta, de San francisco y fin de mi verano de 2010. Nuevas imágenes de algunos de los muchos murales del distrito de Mission en esa ciudad californiana.
Remato los de Clarion Alley y repito algunos. Sólo cinco meses después del viaje anterior, había notables modificaciones y alteraciones en un sólo lugar: Modificaciones, murales que sustituían a otros, vandalismo grafitero encima de los trabajos de otras personas…

Sí. Hay muchas diferencias. En esta página voy a explicar sólo una de ellas que es muy relevante a la hora de trabajar con tintas directas y capas y que afecta al modo en el que funcionan las diferentes tintas de un trabajo (algo que confunde a veces a las personas que no tienen experiencia en el mundo del diseño gráfico impreso).

Los libros digitales actuales están hechos con "tinta electrónica", que no es sino el nombre con el que se conoce a una serie de materiales planos que, basándose en la aplicación de diminutas cargas electricas a una estructura interna muy compleja, pueden alternar entre tonos claros y oscuros en áreas muy reducidas.
Algo de arte callejero. De vuelta de San Francisco (EE UU)… Pintadas-murales típicos de la ciudad, sobre todo en dos calles emblemáticas: Clarion Alley y Balmy Alley. Y alguna cosa suelta de la zona de la Misión (24th con Folsom St.). Las imágenes llevan a una pequeña galería.
Por cierto: Allí hasta usan andamios para hacerlos (no llevaba encima la cámara cuando vi a dos chicas a las doce de la mañana haciendo uno de dos pisos de altura cerca de Bernal Hill
).

En los años cincuenta y sesenta el artista estadounidense Roy Lichenstein trabajó dentro del movimiento de arte pop, la representación muy grande de imágenes de cómics. Uno de los efectos más destacados de estas obras era la ampliación extrema de la tramas de puntos que formaban los colores. Era una seriación y tratamiento de los procesos industriales similar a los de Andy Warhol.
Sin ser lo mismo, la ampliación y manipulación artística de tramas de impresión es un recurso usual que tiene su truco.
Cada vez más fabricantes de monitores permiten girar la pantalla 90º sobre su peana, con lo que podemos pasar de trabajar con el típico formato apaisado a una pantalla vertical que, en muchos casos aprovecha al máximo el espacio disponible sin gastar una cantidad obscena de dinero.

Incluso comprando una pantalla del máximo tamaño que podamos, es difícil que tengamos una pantalla que mida en vertical los 37 cm. que mide, por ejemplo, un modesto monitor de 19 pulgadas cuando lo giramos 90º.
El procedimiento para hacerlo es muy sencillo.
Antes de meterse en InDesign en honduras con GREP y búsquedas con comodines, existen cosas sencillas con soluciones rápidas; por ejemplo: Ya has maquetado 300 páginas con cientos de objetos y, ¡ay!, se han colado texto en distintos idiomas. Y, además, seguro que no usaste siempre hojas de estilo ¿verdad? No pasa nada. Se soluciona rápido. Usa el menú "Buscar/Cambiar" sin especificar elemento sino sólo formato. Si sigues en InDesign CS2, te puede solucionar problemas.
InDesign, desde su versión CS3, tiene la desagradable costumbre de ocultar buena parte de los menús de forma predeterminada y de hacerlo con una irritante persistencia y falta de oportunidad.

Aunque esa molesta actitud se puede corregir fácilmente, no es fácil encontrar el modo, ya que los programadores de Adobe, en un momento de capricho creador, decidieron colocar la solución fuera de las preferencias generales.